La pérdida de créditos FUNDAE: un riesgo silencioso para la competitividad en las empresas

Con la llegada del último cuatrimestre del año, comienza la cuenta atrás para que las empresas españolas aprovechen los créditos de formación disponibles a través de FUNDAE, un recurso que cada ejercicio permite invertir en capacitación sin coste adicional para las organizaciones.

Euromaster-formación-empleados-rrhh-recursos-humanos-factor-humano-fhSin embargo, cada año miles de compañías dejan estos fondos sin utilizar, lo que implica la pérdida de millones de euros destinados al desarrollo de las plantillas. De acuerdo con los datos del sector, la formación bonificada se ha convertido en una herramienta estratégica para impulsar la competitividad y fidelizar talento en un mercado laboral marcado por la transformación digital y la alta rotación.

Según recuerdan desde Gi Group Holding, esta desatención supone un riesgo directo para la competitividad. “Los créditos FUNDAE son una oportunidad para que las empresas refuercen las habilidades de sus equipos sin que suponga un coste adicional. No aprovecharlos es perder una herramienta estratégica para la fidelización del talento”, señala Verónica Lázaro, Key Account Manager de Gi Training, la división de formación y desarrollo de la compañía.

Competencias en auge

Entre las áreas más demandadas por las organizaciones destacan:

  • Inteligencia Artificial aplicada al entorno empresarial, concebida como motor de productividad y no como amenaza.
  • Sostenibilidad y ODS, competencias cada vez más vinculadas a la estrategia corporativa y a la Agenda 2030.
  • Soft skills críticas como liderazgo, autoliderazgo, comunicación, gestión del cambio o inteligencia emocional.
  • Diversidad e inclusión, consideradas palancas de innovación social y empresarial.

Estas tendencias reflejan una clara apuesta por combinar capacidades técnicas con habilidades transversales que faciliten la adaptación a un entorno laboral en constante evolución.

Un recurso con caducidad anual

El crédito formativo, calculado en función de las cotizaciones a la Seguridad Social, se renueva anualmente. En caso de no ser utilizado, se pierde definitivamente, salvo en el caso de las empresas de menos de 50 trabajadores, que pueden reservarlo para ejercicios posteriores.

Expertos en el sector de la formación recuerdan que anticipar la planificación es clave para no dejar pasar esta oportunidad. En un escenario de cambios rápidos, el desarrollo de talento interno se perfila como un elemento decisivo para mantener el compromiso de las personas y reforzar la competitividad empresarial.