Las personas como norte

Por Esperanza Ribas, Directora de RRHH de Mars Iberia. 

Esperanza Ribas - Directora RRHH Mars iberia
Esperanza Ribas

El impacto del Covid-19 en el ámbito de los RRHH ha sido y está siendo enorme. Y si a esto le sumamos la impredecibilidad de la situación, los retos a superar por las empresas están siendo, como mínimo, memorables.

Cada empresa ha puesto sus esfuerzos donde ha considerado más necesario, teniendo en cuenta sus objetivos y su caso particular, pero el denominador común siempre han sido las personas. Todos hemos tenido que asegurar el bienestar de quienes lo conforman y, al mismo tiempo, la viabilidad del negocio; y es que, sin lo primero, no puede existir lo segundo, y viceversa.

En concreto, las organizaciones que nos dedicamos al Gran Consumo teníamos claro que continuar operando era fundamental para la sociedad, como bien se ha demostrado. Es necesario destacar la labor encomiable del sector de la alimentación durante estos últimos meses. Un solo foco de infección en cualquier parte de la cadena de suministro habría supuesto un problema de enormes dimensiones para cualquier organización, viéndose afectados empleados, colaboradores y clientes. Mantener a raya al virus en un contexto en el que nuestro trabajo era tan necesario ha sido todo un reto. De hecho, lo sigue siendo.

La esencia de MARS se define por las personas que la componen. Por eso el foco ha continuado estando en los trabajadores como parte esencial de nuestra actividad. Garantizar su seguridad y bienestar ha sido y está siendo una cuestión de máxima prioridad, y todas las medidas tomadas siguen este principio. Por eso, retiramos a nuestra fuerza de ventas de la calle durante 11 semanas, hasta no estar seguros de que el entorno acompañaba y con las medidas de protección correctas. Para los trabajadores de oficina expandimos el teletrabajo con el fin de prevenir la propagación del virus. Ya llevábamos años practicando el trabajo en remoto como una opción de flexibilizar nuestras jornadas laborales, pero aún así supuso un reto hacerlo a un 100% de capacidad.

En MARS estamos muy orgullosos con el modo en que hemos afrontado esta situación, pero, al mismo tiempo, somos afortunados de haberlos podido proteger como se merecen y de haber garantizado el suministro de nuestros productos tanto a las personas como a las mascotas.

Y para lograr una ejecución efectiva, ha sido fundamental una comunicación constante y continuada como base. El nivel de digitalización y tecnología ha sido importante, pero también el grado de confianza entre la empresa y los trabajadores. Es primordial que exista un trato transparente en las organizaciones y que éstas aporten soluciones a los problemas de las personas. Solo así es posible establecer relaciones sanas que nos permitan combatir la incertidumbre y llevar a cabo nuestra tarea en condiciones. En ese aspecto, el distanciamiento social ha servido para que muchas empresas estén más cerca de sus empleados.

Mars RecursoHemos visto líderes preguntando cada día a las personas de su equipo cómo se encuentran y qué les inquieta desde la empatía más auténtica, esa que solo se consigue cuando alguien está viviendo en primera persona la misma experiencia que tú y, por tanto, se muestra sensible a tu realidad y plenamente conectado con ella. En muchas ocasiones, el trato entre trabajadores se ha visto totalmente humanizado, con niños y mascotas apareciendo repentinamente en mitad de reuniones virtuales, entre otras anécdotas. Hemos estrechado algunos vínculos y hemos sorteado barreras que parecían infranqueables.

Y con todo ha quedado demostrado que el teletrabajo funciona. Cuando los equipos logran trabajar de forma transversal y dentro de una cultura colaborativa, los resultados salen. Un punto positivo dentro de lo malo es que muchas empresas que eran reacias al trabajo en remoto han podido seguir operando mediante este método. En MARS, que ya aplicábamos el modelo de flexibilidad entre trabajadores y managers, nos ha servido para afianzar nuestra política y ya hablamos de un nuevo futuro en el que el mix entre casa y oficina tendrá una nueva dimensión. Pero todavía nos queda camino, y ahora mismo estamos analizando todos los datos que nos está dejando esta experiencia.

Ahora nos hemos marcado el objetivo de llevar a cabo una vuelta a las oficinas y a la nueva normalidad de forma gradual, voluntaria, flexible y siempre buscando la máxima seguridad de quienes regresan. Nuestro plan de desescalada se divide en dos fases: una primera vuelta parcial que se llevará a cabo durante el verano, con un máximo del 20% de ocupación; y una segunda vuelta que se alargará hasta final de año, y se hará hasta alcanzar el 50% de trabajadores en las oficinas.

En los nuevos tiempos, debemos analizar la crisis como una oportunidad de aprendizaje. Hemos comprobado que la madurez digital, la transparencia, la confianza, la empatía y el compromiso entre empresa y trabajador han sido fundamentales en los últimos meses, y que, sobre todo, continuarán siéndolo en el futuro. En el núcleo de todos esos elementos se encuentran las personas y su valor dentro del negocio, ya no solo como profesionales, sino también como seres humanos. La pandemia mundial nos ha llevado a límites que no esperábamos y nos ha obligado a evolucionar.

De todos nosotros depende tomarnos lo que hemos vivido como una oportunidad de crecimiento y de formación. Muchas cosas cambiarán a raíz de esta crisis sanitaria y económica, pero debemos ser capaces de potenciar todo lo bueno que podamos extraer de la situación. Ser mejores profesionales, con mayor capacidad de adaptación a las circunstancias y al entorno digital, es un factor importantísimo. Ser mejores personas es un factor imprescindible.