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18 Feb 2026
Actualidad
18 Feb 2026

Cigna Healthcare propone cinco estrategias para sostener la productividad en plena temporada de virus

Oficina reunión mascarilla salud recurso
"Más allá de gestionar ausencias, es fundamental crear entornos donde reconocer límites y pedir ayuda forme parte de lo normal"

La intensa circulación de virus respiratorios durante este invierno está impactando de forma directa en la dinámica laboral de muchas compañías. El incremento de las bajas médicas se combina con un fenómeno creciente de presentismo —profesionales que continúan trabajando sin haberse recuperado plenamente—, lo que repercute en la energía, la concentración y la cohesión de los equipos.

Según advierten los expertos de Cigna Healthcare, el impacto no es exclusivamente sanitario. Llega en un contexto marcado por el cansancio acumulado, la presión sostenida y una percepción limitada de apoyo organizativo, factores que amplifican las consecuencias sobre la productividad y la motivación.

Los datos del Cigna Healthcare International Health Study reflejan que el 24% de los trabajadores en España identifica la carga de trabajo como una de sus principales fuentes de estrés, mientras que un 12% señala la cultura del “always on” como obstáculo para la desconexión. Además, solo el 30% considera que su empresa le ofrece oportunidades adecuadas para cuidar su salud y apenas el 29% percibe un enfoque claro en bienestar dentro de la organización.

A esta situación se suman los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y del Instituto Nacional de Estadística, que apuntan a que entre enero y julio de 2025 se perdieron en España más de 242 millones de jornadas laborales, con un impacto económico estimado de 25.425 millones de euros.

Para Amira Bueno, directora de Recursos Humanos de Cigna Healthcare España, “los picos de virus no solo ponen a prueba la salud de las personas, sino también la solidez de las organizaciones. Más allá de gestionar ausencias, es fundamental crear entornos donde reconocer límites y pedir ayuda forme parte de lo normal”.

Cinco palancas para proteger el bienestar y la actividad

Ante este escenario, la compañía recomienda anticiparse a los periodos de mayor vulnerabilidad sanitaria con un enfoque integral que combine liderazgo, organización del trabajo y cultura preventiva.

  1. Formar a los líderes para cuidar del equipo
    En momentos de alta incidencia de gripe y otros virus, los mandos intermedios son la primera línea de detección. Dotarlos de herramientas para identificar señales tempranas de fatiga, sobrecarga o reincorporaciones frágiles permite ajustar prioridades, redistribuir tareas temporalmente y mantener conversaciones de seguimiento que eviten recaídas y tensiones en el equipo.
  2. Implantar sistemas de escucha activa
    Mecanismos estructurados —reuniones periódicas, encuestas breves o canales de feedback confidenciales— ayudan a detectar focos de sobrecarga antes de que se traduzcan en conflictos, desmotivación o mayor absentismo. La escucha organizada se convierte así en un instrumento de gestión preventiva.
  3. Integrar el bienestar en la planificación del trabajo
    Revisar cargas y plazos en función de la disponibilidad real de los equipos, priorizar tareas críticas y fomentar la colaboración transversal permite sostener la continuidad del negocio sin incrementar la presión. Incorporar el bienestar en la planificación diaria refuerza una cultura centrada en las personas.
  4. Impulsar campañas internas de prevención y autocuidado
    Difundir información clara sobre higiene, ventilación, descanso, vacunación y detección temprana de síntomas contribuye a reducir contagios y combatir la desinformación. Integradas de forma coherente en la comunicación interna, estas campañas fortalecen la cultura preventiva y el compromiso colectivo.
  5. Reforzar habilidades emocionales y resiliencia
    Programas formativos en gestión del estrés, comunicación empática y adaptación al cambio ayudan a los profesionales a afrontar mejor la incertidumbre derivada de ausencias recurrentes. Estas competencias favorecen la colaboración y sostienen la motivación en contextos exigentes.