Uno de cada tres empleados priorizaría un seguro de salud frente a una subida salarial equivalente
El bienestar de los empleados gana peso en las estrategias de las empresas como herramienta para cuidar la salud de las plantillas, prevenir el absentismo y favorecer la fidelización del talento. Así lo refleja la edición 2026 del informe ‘Estado de la salud laboral en las empresas’, elaborado por Pluxee, que apunta al impacto creciente de la salud mental en la experiencia de los profesionales y al valor que estos conceden a los beneficios vinculados al bienestar.
Uno de cada cuatro empleados (23,7%) afirma que su salud mental ha empeorado durante el último año y la mitad de los trabajadores (50%) asegura haber sufrido episodios de estrés laboral. Sin embargo, la atención a estas situaciones todavía presenta margen de mejora: siete de cada diez profesionales señalan que su empresa no les ofrece herramientas de apoyo emocional.
La relación entre bienestar y permanencia en la compañía también adquiere relevancia. El 60,6% de los encuestados considera que las medidas de bienestar que ofrece su empresa son un factor relevante para decidir permanecer en ella. En este contexto, la conciliación y la flexibilidad continúan entre las principales demandas de los profesionales.
Aunque las políticas de bienestar tienen cada vez mayor presencia en las organizaciones, la salud mental continúa siendo una asignatura pendiente. La mitad de los encuestados (50%) afirma haberse sentido emocionalmente agotado o al límite por causas relacionadas con el trabajo durante el último año. Pese a ello, solo el 14,9% ha comunicado esta situación a su empresa, lo que evidencia las dificultades que todavía existen para abordar abiertamente este tipo de problemas en el entorno laboral.
No obstante, el 42,3% de los profesionales confía en que su empresa comprendería una ausencia motivada por problemas de salud mental. Además, uno de cada cinco empleados (21%) asegura haber necesitado apoyo profesional durante el último año, un porcentaje que asciende hasta el 48% entre la Generación Z.
Las medidas de apoyo emocional también forman parte de las demandas de los trabajadores. Un 32% afirma que le gustaría contar con algún tipo de terapia subvencionada por la empresa, mientras que el seguro de salud con cobertura psicológica se sitúa como la opción preferida para atender esta necesidad. La flexibilidad horaria, por su parte, es la medida más demandada, con un 42,9% de las respuestas.
El seguro de salud gana peso en la propuesta de valor al empleado
Los beneficios vinculados a la salud se consolidan como uno de los elementos con mayor valor percibido dentro de la compensación. Uno de cada tres empleados afirma que preferiría que su empresa le ofreciese un seguro de salud antes que una subida salarial equivalente.
Actualmente, uno de cada tres trabajadores señala que su compañía ya incluye este beneficio en su paquete de compensación. Entre los aspectos más valorados se encuentran las coberturas que permiten acceder de forma rápida y sin barreras a la atención sanitaria. La presencia de este beneficio es mayor en las grandes empresas, donde alcanza al 50% de los profesionales, y en el sector bancario, donde llega al 60%.
"Que uno de cada tres empleados prefiera un seguro de salud a una subida salarial equivalente refleja el valor que los profesionales conceden a este beneficio. Los seguros de salud son una de las formas más tangibles de incorporar el bienestar a la propuesta de valor al empleado, porque responden a necesidades cotidianas, como facilitar el acceso a la atención sanitaria y, cuando incluyen esta cobertura, al apoyo psicológico. Para las empresas, ofrecerlos representa una inversión en bienestar y una forma concreta de demostrar a sus equipos que su salud importa”, ha destacado Natalia Adán, Head of Merchants & Marketplace de Pluxee España.

