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07 Oct 2026
Carrera
07 Oct 2026

La Generación Z prioriza el salario y la estabilidad laboral frente al teletrabajo

"La expectativa de trabajar en un ámbito directamente relacionado con los estudios realizados pasa del 31,2% al inicio de la carrera profesional al 11,9% después de tres años de experiencia"

Las empresas se enfrentan a una generación joven con expectativas laborales más diversas de lo que sugieren los estereotipos sobre la Generación Z. El salario y la estabilidad laboral se sitúan entre sus principales prioridades, mientras que el teletrabajo ocupa un lugar secundario. Además, sus expectativas evolucionan a medida que acumulan experiencia profesional, especialmente en relación con la posibilidad de desarrollar una carrera vinculada a sus estudios.

Son algunas de las conclusiones del estudio “Pulso Jóvenes y Trabajo 2026”, elaborado por la consultora generacional Mazinn y el observatorio independiente Future for Work Institute a partir de las respuestas de 795 jóvenes de entre 18 y 30 años. El análisis identifica cuatro perfiles diferenciados en función de su relación con el empleo y pone de manifiesto que no existe una única propuesta de valor capaz de atraer y fidelizar al conjunto del talento joven.

Más de la mitad de los encuestados sitúa el salario justo y competitivo como su principal demanda, seguido de la estabilidad laboral (48%) y de mantener una buena relación con los compañeros (38%). En cambio, el teletrabajo solo es prioritario para el 13% y la competitividad sana para el 9%.

El estudio detecta también una evolución significativa de las prioridades a medida que los jóvenes avanzan en su trayectoria laboral. La expectativa de trabajar en un ámbito directamente relacionado con los estudios realizados pasa del 31,2% al inicio de la carrera profesional al 11,9% después de tres años de experiencia.

Al mismo tiempo, aumenta la importancia que conceden a la relación entre esfuerzo y recompensa. La proporción de jóvenes que reclama un mayor equilibrio entre el esfuerzo realizado y la retribución obtenida pasa del 30% al 36% una vez superados los tres años de experiencia. Los datos apuntan así a un proceso de ajuste entre las expectativas iniciales y la realidad del mercado laboral, que lleva a los profesionales jóvenes a modificar sus prioridades a medida que adquieren experiencia.

Cuatro perfiles de talento joven

Para explicar esta diversidad, el informe identifica cuatro formas de relacionarse con el trabajo. El grupo más numeroso corresponde a los “buscadores de lo estable”, que representan el 33% y priorizan la seguridad, la cercanía al domicilio y la coherencia con su proyecto vital.

Le siguen los “trabajadores con condiciones” (27%), que valoran el empleo como un conjunto de elementos en el que deben combinarse salario, flexibilidad y buen liderazgo. Por su parte, los “emprendedores independientes” (21%) priorizan la autonomía y el control sobre su actividad, mientras que los “aprendices impacientes” (20%) buscan crecimiento profesional, aprendizaje y nuevos retos, incluso a cambio de asumir mayores niveles de riesgo o incomodidad. Este último perfil, asociado a la movilidad y al aprendizaje constante, es por tanto minoritario frente a otros modelos de relación con el empleo.

La diversidad también se traslada a las expectativas sobre el liderazgo. El 41% de los jóvenes afirma preferir un jefe cercano, mientras que el 38% reclama una orientación fundamentalmente profesional y el 37% prioriza que sus responsables confíen en ellos.

El sector público gana peso como alternativa laboral

Las empresas privadas también encuentran un nuevo competidor en la captación de talento joven: el sector público. El 32,8% de los jóvenes prioriza la seguridad y muestra preferencia por opciones vinculadas al sector público, según el estudio.

El ranking de organizaciones preferidas presenta, además, una elevada dispersión. Los centros educativos son la opción más mencionada, aunque solo concentran el 5% de las respuestas. La sanidad pública aparece como la tercera alternativa más votada, con un 4%, mientras que la Administración pública también adquiere protagonismo.

Las grandes empresas privadas mantienen presencia entre las opciones preferidas, con compañías como Inditex, Google o Apple, pero sin una posición hegemónica.

Los resultados plantean así un reto para las áreas de Recursos Humanos: abandonar una visión homogénea de la Generación Z y avanzar hacia propuestas de valor capaces de responder a motivaciones diferentes. La atracción y fidelización del talento joven dependerán cada vez más de identificar qué busca cada profesional, combinando factores como salario, estabilidad, flexibilidad, autonomía, desarrollo y liderazgo en función de sus expectativas.