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13 Mar 2026
Carrera
25 Feb 2026

Las empresas deberán rediseñar el trabajo e integrar la IA para crecer en 2026, según Mercer

El 63% de los profesionales ya utiliza herramientas de inteligencia artificial en su trabajo, en un contexto de escasez de talento y creciente ansiedad laboral

La presión por mantener un crecimiento sostenido en plena disrupción tecnológica marcará la agenda empresarial este año. El informe Global Talent Trends 2026 de Mercer advierte de que las organizaciones deberán rediseñar el trabajo e integrar la inteligencia artificial (IA) de forma estratégica si quieren impulsar el rendimiento y la competitividad.

El estudio dibuja una paradoja en materia de talento: aunque la IA permitirá realizar determinadas tareas con menos personas, las compañías no disponen de suficientes profesionales con las competencias digitales necesarias para los nuevos roles. El 54% de la alta dirección identifica la escasez de talento como el principal condicionante de sus planes de personas, mientras que el 59% de RR.HH. señala la dificultad para atraer perfiles con habilidades digitales clave.

Sin embargo, el avance de la IA en el mercado laboral ya es una realidad tangible. Según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), el 11,4% de las empresas españolas de 10 o más empleados utilizó tecnologías de IA en 2024 —1,8 puntos más que el año anterior—, porcentaje que asciende al 44% entre las grandes compañías.

En paralelo, el IV Informe sobre Inteligencia Artificial de InfoJobs constata que el 63% de los profesionales utiliza herramientas de IA en su trabajo en 2026, frente al 52% en 2025 y el 50% en 2024. El uso declarado de forma espontánea alcanza ya el 51%, lo que evidencia una mayor conciencia sobre la integración de estas soluciones en el día a día.

“La inteligencia artificial ha pasado de ser una tecnología emergente a integrarse progresivamente en los procesos habituales de trabajo”, afirma Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs. A su juicio, el aumento no solo refleja mayor adopción, sino también un cambio de paradigma en la identificación del uso de estas herramientas.

La familiaridad con la IA crece con rapidez: el porcentaje de profesionales que afirma no conocer herramientas de IA cae del 48% en 2025 al 28% en 2026. Al mismo tiempo, aumentan tanto el uso habitual como el ocasional, consolidando una tendencia de mayor exposición tecnológica en el entorno laboral.

En este contexto de adopción acelerada, Mercer anticipa una transformación organizativa profunda. En este sentido, el 98% de los directivos prevé cambios en el diseño organizativo en los próximos dos años y el 65% calcula que entre el 11% y el 30% de su plantilla deberá ser redirigida o re-cualificada por el impacto de la IA. Además, el 63% reconoce la necesidad de evolucionar hacia modelos de talento basados en habilidades.

La urgencia también es percibida por los propios empleados: el 53% teme no contar con las competencias necesarias para el futuro, y el 63% asegura que, ante la hipótesis de un aumento salarial del 10%, preferiría oportunidades de formación en IA y habilidades digitales antes que una subida de sueldo. Desde la óptica financiera, el 77% de los inversores declara estar más dispuesto a apostar por compañías comprometidas con la capacitación en IA, y el 72% considera que integrar capacidades humanas y digitales fortalece la ventaja competitiva.

“Obtener un verdadero retorno de la inversión en IA depende de rediseñar el trabajo de manera intencionada y construir modelos operativos potenciados por IA que amplifiquen las capacidades de la plantilla”, sostiene Pat Tomlinson, presidente y CEO de Mercer.

Infografía Infojobs uso IA 2026 

Datos: Infojobs

 

Triple desalineación, ansiedad y nuevo liderazgo en la era humano-máquina

La transformación, no obstante, avanza en un clima de tensión interna. Solo el 44% de los empleados afirma prosperar en el trabajo, frente al 66% registrado en 2024, y el temor a perder el empleo por la IA ha crecido del 28% al 40% en dos años, según Mercer.

Los datos de InfoJobs refuerzan esta percepción: el 39% de los profesionales cree que se producirán algunos despidos asociados a la IA —aunque sin sustituir el trabajo especializado—, porcentaje superior al 30% de 2025. Además, un 23% anticipa un alto índice de despidos y sustitución de gran parte del trabajo humano, mientras otro 23% considera que la fuerza laboral no es fácilmente reemplazable.

Jaime Sol, líder de Career de Mercer España, subraya que el reto no es únicamente adoptar tecnología, sino rediseñar el trabajo para integrarla de forma estratégica con el talento humano. “La clave no está en sustituir, sino en potenciar el valor diferencial de las personas y alinear cultura, liderazgo y modelo organizativo con esta nueva realidad”, afirma.

La ansiedad tecnológica amenaza la productividad. El 62% de los empleados considera que los líderes subestiman el impacto emocional y psicológico de la IA, y solo el 19% de RR.HH. incorpora estos efectos en su estrategia de implantación digital.

A ello se suma una desalineación estratégica: mientras el 63% de la alta dirección sitúa como prioridad rediseñar el trabajo para integrar IA y automatización, RR.HH. prioriza mejorar la experiencia del empleado para atraer y fidelizar talento. El 82% de los ejecutivos cree, además, que la función de personas deberá gestionar en paralelo talento humano y agentes digitales, lo que abre la puerta a una mayor integración con TI.

Pese a las inversiones multimillonarias en tecnología, solo el 51% de los ejecutivos considera que su organización está preparada para triunfar en la era humano-máquina, frente al 65% en 2024. El liderazgo deberá combinar gestión del riesgo y visión estratégica con competencias como la comunicación, la empatía y el conocimiento digital.

En definitiva, la convergencia de ambas fuentes dibuja un escenario claro para RR.HH., en el que la IA ya forma parte del día a día de seis de cada diez profesionales, pero su verdadero impacto dependerá de la capacidad de las organizaciones para re-cualificar talento, alinear prioridades internas y gestionar el factor humano en plena transformación.