En plena pandemia, la tasa de absentismo se disparó hasta el 8,9%, un máximo histórico

La tasa de absentismo se disparó en nuestro país hasta el 6,3% en el primer trimestre de este año y hasta el 8,9% en el segundo trimestre, debido, en gran parte, al aumento de las horas perdidas por Incapacidad Temporal. Estos datos superan ampliamente los de 2019, en el que dicha tasa alcanzó al 5,5%. 

Recurso Oficinas ordenador Empleados Trabajadores RRHHEl absentismo es un fenómeno social, económico y laboral que afecta de manera directa a nuestra sociedad y a nuestro sistema productivo y sanitario. En los últimos tres años, se han perdido cada mes más de 100 millones de horas de trabajo. La importancia de este fenómeno ha llevado a Adecco Group Institute a publicar por noveno año consecutivo su Informe Adecco sobre Empresa saludable y gestión del Absentismo.

Dicho informe tiene la vocación de analizar periódicamente no sólo las cifras de este fenómeno en nuestro país y su entorno comparable, sino también abordar de manera sucesiva el estudio de todas aquellas manifestaciones que ayuden en la prevención, gestión y, en su caso, adecuado control del absentismo. En esta edición se adelantan los primeros datos sobre el efecto de la pandemia en nuestros lugares de trabajo.

En efecto, el Covid-19 nos ha traído unos efectos devastadores desde el punto de vista sanitario, social y económico, y sigue dificultando por sus rebrotes cualquier análisis y previsiones sobre escenarios y modelos de gestión en las organizaciones. Pero algunos datos son claros ya: en el segundo trimestre de 2020, la pandemia ha provocado que la tasa de absentismo en España se dispare hasta el 8,9%, un máximo histórico.

La volatilidad del Covid-19 no sólo nos ha llevado al cambio en el orden de las preocupaciones de la salud laboral de las personas trabajadoras, también ha afectado a las contingencias comunes y a las profesionales. Las bajas de más de un año por enfermedad común se han disparado un 27% y la crisis sanitaria lleva a un coste de las ausencias de 8.000 M€, según cifras del Gobierno.

Por otro lado, nos encontramos con una importante reducción de los accidentes de trabajo, tanto en número (124.975 accidentes menos de enero a septiembre de 2020) como en índices de incidencia (214,4 frente al 279,9 de 2019), pero el impacto del coronavirus ha incrementado las cifras de accidentes mortales en un 8%.

¿Qué se considera absentismo?

Para entender bien en qué consiste el fenómeno del absentismo, es necesario explicar qué ausencias computan como tal en su cálculo. No existe una definición unánime del mismo. Hay un cierto consenso en la literatura económica en cuanto a entender el absentismo como la ausencia de una persona de su puesto de trabajo en horas que correspondan a un día laborable, dentro de la jornada legal de trabajo.

La información desagregada del tiempo de trabajo permite calcular las horas pactadas efectivas mensuales. Este concepto surge de sumar, en primer lugar, las horas pactadas (en convenios colectivos o contratos de trabajo) con las horas extraordinarias que eventualmente se hubieran realizado. A ese total hay que restarle las horas no trabajadas por vacaciones y días festivos, y también las horas no trabajadas por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (en adelante, ERTEs). El resultado son las horas pactadas efectivas.

Además de las horas de trabajo que se pierden por vacaciones y días festivos y de los ERTES, hay muchos otros motivos que provocan pérdidas ocasionales y que sí se consideran absentismo. El más importante de esos motivos es el de la Incapacidad Temporal (IT; enfermedad común). El absentismo es el conjunto de horas no trabajadas por motivos ocasionales.

Erróneamente, muchas veces se equipara el absentismo con faltas injustificadas. Aunque estas últimas son una parte del absentismo, no son la porción más importante. También se incluyen dentro del absentismo, por ejemplo, las horas no trabajadas por maternidad, por permisos remunerados y por conflictividad laboral.

Desde 2014 hasta 2019 inclusive, la jornada anual pactada se mantuvo estable, ligeramente por debajo de las 1.800 horas. Durante 2019, la jornada pactada media por trabajador y mes fue de 1.794 horas.

Horas no trabajadas por absentismo en España: tasa de absentismo

Recurso Oficinas ordenador Empleados Trabajadores RRHHEn el segundo trimestre de 2020, los más afectados por las medidas de confinamiento de la población, las horas perdidas por absentismo llegaron a casi 125 en términos anualizados, de media, por cada asalariado. En términos aproximados, dos tercios del aumento de dicho absentismo en la primera mitad de 2020 se explica por el aumento de IT (enfermedad común o accidente no laboral), como efecto directo de la pandemia. Las horas perdidas por IT llegaron, en el segundo trimestre de 2020, a casi 89 horas anualizadas, de media, por trabajador. Es, por ejemplo, el doble que en 2012 y 2013.

El tercio restante se explica por un conjunto de motivos, entre los que destacan el aumento de las horas no trabajadas por permisos (casi 17 horas anualizadas en el segundo trimestre, prácticamente el triple que en 2018 y 2019) y las horas perdidas en el lugar de trabajo (por ejemplo, por falta de insumos, rotura de maquinaria o ausencia de compañeros que impiden completar una determinada actividad, todas cosas directa o indirectamente vinculadas con la pandemia de coronavirus).

La tasa de absentismo llegó al 6,3% en el primer trimestre de 2020 y se disparó hasta el 8,9% en el segundo. El aumento de la tasa de absentismo ocurre, por un lado, por el aumento de las horas perdidas por IT y otros motivos. Pero, por otro, también se incrementa por la brusca caída de las horas pactadas efectivas, que disminuyen por haberse disparado los ERTEs.

Mientras en 2019 la jornada pactada efectiva fue de 1.629 horas, en el segundo trimestre cayó a 1.406 horas. El desplome de las horas pactadas efectivas se explica porque los ERTEs pasaron de menos de 1 hora anual, de media por trabajador, a casi 274 horas anualizadas en el segundo trimestre. Las mismas casi 125 horas perdidas por absentismo del segundo trimestre son el 7,7% de la jornada pactada efectiva de 2019. Esto nos permite desglosar el incremento de 3,4 puntos porcentuales de la tasa de absentismo entre 2019 y el 2º trimestre de 2020 del siguiente modo: 2,2 p.p. se deben al aumento de las horas de absentismo; y los 1,2 p.p. restantes surgen de la caída de la jornada pactada efectiva.