La falta de relevo generacional y la brecha entre formación y empleo impulsan el reclutamiento internacional
La dificultad para encontrar profesionales cualificados se consolida como uno de los principales desafíos del mercado laboral español. La combinación de factores demográficos, la escasez de relevo generacional y el desajuste entre las competencias que demanda el tejido productivo y la formación disponible está llevando a un número creciente de empresas a explorar el reclutamiento internacional como respuesta a sus necesidades de talento.
Estas conclusiones se pusieron sobre la mesa durante una jornada sobre escasez de talento celebrada en la sede de la CEOE y organizada por Grupo Clave, que reunió a representantes empresariales, expertos en formación y responsables de la administración pública.
Según datos compartidos por expertos del ámbito empresarial, en España más de 150.000 vacantes cualificadas quedaron sin cubrir en 2025 por falta de candidatos con la formación adecuada. Además, tres de cada cuatro compañías reconocen tener dificultades para encontrar los perfiles que necesitan.
Esta situación refleja una paradoja persistente en el mercado laboral: la coexistencia de un elevado número de personas en búsqueda activa de empleo con miles de puestos vacantes que las empresas no consiguen cubrir.
“Más de 150.000 vacantes permanecen sin cubrir cada año en España” y “tres de cada cuatro empresas reconocen tener dificultades para encontrar el talento que necesitan”, señaló Ángel Pidal, CEO de Grupo Nortempo, quien subrayó que el problema no responde únicamente a una cuestión cuantitativa, sino a una desconexión entre las competencias disponibles y las demandas reales de las empresas.
Formación, orientación y atracción de talento: una estrategia integral
Ante este escenario, empresas, asociaciones y representantes institucionales coinciden en la necesidad de reforzar la conexión entre el sistema educativo y el mercado laboral, especialmente en un contexto marcado por la transformación tecnológica y el envejecimiento de la población activa. Los expertos abogan por impulsar modelos formativos más prácticos, diseñados en colaboración con las empresas y orientados a perfiles con alta demanda. Asimismo, consideran prioritario reforzar la orientación académica y profesional desde edades tempranas para acercar el talento a sectores estratégicos que afrontan dificultades para garantizar el relevo generacional.
La formación continua emerge, además, como una herramienta clave para mejorar la empleabilidad y la competitividad empresarial, facilitando la actualización de competencias en un entorno laboral en constante evolución.
En paralelo, el reclutamiento internacional gana peso en las estrategias de captación de talento. Las compañías recurren cada vez más a la búsqueda de profesionales en otros países para cubrir posiciones críticas, aunque los especialistas advierten de que esta práctica debe integrarse en una estrategia global de atracción y fidelización.
La incorporación de talento internacional exige una planificación que va más allá de los procesos de selección e incluye aspectos como la formación en origen, la gestión administrativa, la movilidad, el acceso a la vivienda y la integración de los trabajadores en su nuevo entorno.

