La falta de talento y capacidades tensiona a las empresas pese a la estabilidad del empleo
Las empresas españolas afrontan los próximos meses con una perspectiva de estabilidad en el empleo, pero también con una creciente dificultad para encontrar los perfiles y capacidades que necesitan. El 74% de los líderes de Recursos Humanos prevé que el empleo se mantenga estable o registre una mejora moderada durante los próximos 12 meses, según el primer Pulso AEDIPE 2026, elaborado a partir de la opinión de 74 responsables de RR.HH. de organizaciones españolas de 11 sectores y 11 comunidades autónomas.
El estudio, realizado entre abril y junio de 2026, analiza las principales tendencias que condicionarán las decisiones empresariales en materia de talento, productividad y organización. Entre ellas, la escasez de determinados perfiles y capacidades aparece como uno de los principales retos para las compañías.
El 53,5% de los líderes de RR.HH. identifica la escasez de perfiles técnicos como la principal dificultad para atraer talento, mientras que un 16,5% señala la falta de las skills necesarias. En conjunto, estas dos razones concentran el 70% de las principales dificultades señaladas para atraer talento, por encima de otros factores como la competencia salarial, que apunta el 17,4% de los encuestados.
La competencia salarial, en cambio, ocupa un segundo plano: el 17,4% considera que es la principal dificultad para atraer talento. Los datos apuntan así a un escenario en el que las empresas necesitan complementar la búsqueda de profesionales en el mercado con el desarrollo interno de capacidades, mediante estrategias de reskilling, upskilling, movilidad interna y formación especializada.
"Los datos reflejan una economía que mantiene una perspectiva estable en términos de empleo, pero en la que las empresas se enfrentan a una tensión creciente para encontrar las capacidades que necesitan. El reto ya no es únicamente generar empleo, sino conseguir que el talento disponible y las capacidades de las personas evolucionen al ritmo que requiere el tejido empresarial", señala Pedro Ribes Preckler, presidente de AEDIPE.
Las empresas aumentan la inversión en talento mientras buscan nuevas vías para mejorar la productividad
El desarrollo de los profesionales gana peso en las estrategias empresariales. El 75,3% de las organizaciones prevé aumentar su inversión en desarrollo del talento durante los próximos tres años. Sin embargo, solo el 10,3% considera la formación como la principal palanca para mejorar la productividad.
El informe identifica así una brecha entre el incremento de la inversión y su impacto esperado en el negocio. El reto para las compañías pasa por vincular el desarrollo de las personas con las capacidades críticas, los objetivos empresariales y las métricas de productividad.
En este contexto, la inteligencia artificial se incorpora progresivamente a las organizaciones, aunque todavía con un enfoque principalmente centrado en herramientas y formación. El 37,5% de los líderes sitúa la implantación de soluciones de IA entre sus principales prioridades, mientras que el 30,6% apuesta por formar a los empleados.
Sin embargo, solo el 4,2% contempla la creación de nuevos roles y el 11,1% el rediseño de puestos. El informe apunta así a un margen de evolución para pasar de utilizar la IA como herramienta para mejorar tareas concretas a rediseñar procesos y formas de trabajo en torno a esta tecnología.
La organización del trabajo también está evolucionando. El 43,1% de los líderes prevé que se consolide un modelo híbrido con mayor presencialidad, lo que apunta a una evolución desde los modelos de flexibilidad más amplios adoptados tras la pandemia hacia fórmulas adaptadas a las características de cada organización y actividad. Al mismo tiempo, el 44,4% considera que una reducción de jornada puede suponer un riesgo para la competitividad empresarial.
El marco regulatorio constituye otro de los factores que condicionan las decisiones de las empresas. El 25% de los responsables de RR.HH. lo sitúa como el principal factor externo determinante de la competitividad del empleo en España. Para AEDIPE, la evolución de la regulación laboral y de las normas relacionadas con ámbitos como la inteligencia artificial, la protección de datos o la igualdad incrementa la necesidad de que las empresas dispongan de un marco estable para planificar sus decisiones de talento.
"Las empresas necesitan previsibilidad para poder tomar decisiones a medio y largo plazo. La función de personas está directamente vinculada a cuestiones estratégicas como la productividad, la competitividad, la transformación tecnológica y la capacidad de las organizaciones para adaptarse a un entorno regulatorio cambiante", concluye Ribes Preckler.

