Casi el 90% de los trabajadores respalda la digitalización del fichaje en sus empresas
Casi 9 de cada 10 trabajadores consideran que la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial tendrán un impacto positivo en sus empresas, según datos de Protime. Esta percepción se produce mientras el Gobierno prevé aprobar en septiembre la reforma del registro horario, que plantea sustituir el actual modelo por un sistema digital orientado a garantizar un registro objetivo, fiable, accesible y trazable de la jornada laboral.
La reforma, cuya aprobación se retrasó durante el verano, plantea cambios relevantes en la forma en que las empresas deberán documentar el tiempo de trabajo. El Gobierno acordó en julio dejar la aprobación del reglamento para septiembre, después de las discrepancias surgidas durante su tramitación y de los obstáculos planteados por el informe del Consejo de Estado.
El nuevo modelo contempla que el registro permita documentar el inicio y el final de la jornada, las pausas y las modificaciones realizadas posteriormente. Estas correcciones deberán quedar identificadas para mantener la trazabilidad del registro, de forma que no se limite a sustituir una información anterior sin dejar constancia del cambio.
“En España se registra la jornada desde 2019. Lo que cambia ahora no es registrar: es tener que demostrarlo. Y si una hora de entrada se puede reescribir sin dejar rastro, el registro no documenta la jornada, la sustituye. Porque la jornada real casi nunca coincide con la teórica: hay olvidos, urgencias, cambios de turno. Un registro fiable no es el que evita esas excepciones, es el que las deja explicadas”, explica Óscar Bermejo, CTO Spain de Protime.
El registro digital, ante un escenario de récord de horas extraordinarias
La reforma se plantea además en un contexto marcado por el elevado volumen de horas extraordinarias. Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el segundo trimestre de 2026 se realizaron 7,18 millones de horas extraordinarias a la semana en España, la cifra más elevada de la serie que comienza en 2011.
De ese total, 3,09 millones de horas no fueron remuneradas, alrededor del 43% del total. El volumen de horas extraordinarias sitúa la capacidad de los sistemas de registro para documentar de forma precisa el tiempo trabajado como uno de los elementos centrales de la reforma.
Más allá del cumplimiento normativo, la digitalización del registro puede proporcionar a las empresas información estructurada sobre cómo se distribuye el tiempo de trabajo. Los datos permiten identificar el volumen de horas extraordinarias, cuándo se concentran y en qué equipos o áreas se producen.
Un registro digital también puede relacionarse con información sobre planificación, turnos o ausencias, ofreciendo una visión más completa de la organización de la jornada. En este sentido, el análisis de los datos puede ayudar a detectar acumulaciones recurrentes de horas extraordinarias y otros patrones relacionados con la planificación del trabajo.
“El registro solo sirve si las dos partes se fían de él. La empresa necesita poder demostrar lo que ocurrió y el trabajador necesita que sus horas estén donde deben estar. Cuando el dato es fiable, deja de discutirse. Y ahí empieza lo importante, que no es fichar: es gestionar el tiempo. Saber cuántas horas se acumulan, si se compensan o se pagan, cómo se reparten los turnos, si se respetan los descansos. El fichaje es el punto de partida, no la meta”, concluye Bermejo.

