El empleo mantiene su evolución positiva antes del verano, aunque la integración laboral de los jóvenes sigue siendo un desafío
El mercado laboral español afronta el inicio de la campaña de verano con indicadores que mantienen una evolución favorable. Según los datos de paro registrado publicados por el Ministerio de Trabajo, mayo cerró con 2.320.721 personas desempleadas, lo que supone un descenso de 36.323 personas respecto al mes anterior (-1,5%) y una reducción interanual del 5,5%, equivalente a 134.162 desempleados menos que hace un año.
La contratación también mostró signos de estabilidad. Durante el mes se firmaron 1.323.719 contratos iniciales, de los cuales 572.061 fueron indefinidos y 751.658 temporales. Aunque el volumen total de contratos se mantuvo prácticamente estable respecto a mayo de 2025, con una ligera caída del 0,4%, los contratos indefinidos aumentaron un 3,5%, mientras que los temporales descendieron un 3,2%.
Por sectores, los servicios concentraron la mayor actividad contractual, con 974.579 contratos registrados.
En paralelo, la afiliación media desestacionalizada a la Seguridad Social alcanzó los 22.116.022 ocupados, 63.737 más que en abril. En comparación con el mismo mes del año anterior, el incremento fue del 2,5%, lo que supone 546.750 afiliados más. Además, la afiliación sin ajuste estacional superó por primera vez los 22,3 millones de personas.
El mercado laboral mantiene una tendencia sólida pese a algunas señales de desaceleración
La evolución de los principales indicadores laborales confirma la estabilidad observada durante los últimos dos años. El paro registrado mantiene una senda descendente sostenida desde la recuperación posterior a la pandemia, con caídas interanuales que se han situado entre el 5% y el 6% durante 2025 y los primeros meses de 2026.
No obstante, la evolución no es homogénea entre sectores. La construcción destaca por registrar el mayor descenso del desempleo, con una caída interanual del 11% y 160.330 personas desempleadas, casi 20.000 menos que hace un año. La agricultura presenta una evolución similar, también con un descenso del 11%. Por su parte, la industria reduce su paro un 5,5%, mientras que los servicios, donde se concentra el mayor volumen de trabajadores, registran una caída del 4,8%.
La afiliación desestacionalizada también mantiene un crecimiento constante, con incrementos anuales situados entre el 2,2% y el 2,5% durante los últimos meses.
Desde The Adecco Group España valoran positivamente la evolución del empleo, aunque advierten de la necesidad de analizar los datos con perspectiva. Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute, subraya que “los datos de mayo confirman un buen momento del empleo, pero también revelan límites estructurales y señales de enfriamiento que conviene no obviar”.
Arcas destaca que el crecimiento de la afiliación debe interpretarse teniendo en cuenta el componente estacional del periodo. “Mayo es tradicionalmente uno de los meses más positivos para el empleo por el arranque de la campaña turística y agrícola. El incremento de casi 232.000 afiliados es muy elevado, pero no completamente extrapolable a otros meses del año. El dato es sólido, pero en parte ‘esperado’. La clave no es el nivel alcanzado, sino la capacidad de sostenerlo tras el verano”, explica.
Uno de los cambios más significativos del actual mercado laboral ha sido la reducción de la temporalidad. Desde 2018 se han incorporado 5,7 millones de trabajadores con contrato indefinido, mientras que el empleo temporal se ha reducido en 2,36 millones. Como resultado, la tasa de temporalidad se sitúa en el 11,8%, frente al 31,1% registrado hace ocho años.
La mejora es especialmente visible entre los jóvenes, donde la temporalidad ha descendido del 54,4% al 18,9%, y entre los mayores de 55 años, grupo en el que ha pasado del 21% al 9,1%.
Sin embargo, Arcas introduce algunos matices sobre la calidad del empleo generado. “Parte del empleo indefinido es fijo discontinuo, con menor estabilidad efectiva anual. Además, aún persiste un uso intensivo de la rotación y parcialidad en servicios”. A su juicio, esta realidad obliga a distinguir entre estabilidad contractual y continuidad efectiva del empleo, especialmente en las actividades con mayor estacionalidad.
El desempleo juvenil continúa siendo la gran asignatura pendiente
Más allá de los datos generales, la situación de los jóvenes sigue representando uno de los principales desafíos del mercado laboral español. En mayo, el número de desempleados menores de 25 años ascendía a 164.955 personas, el 7% del total de parados registrados.
Además, la evolución del desempleo juvenil continúa siendo menos favorable que la del conjunto de la población. Mientras el paro general descendió un 5,5% interanual en mayo, entre los jóvenes la reducción fue del 3,5%. Esta diferencia se acentúa especialmente en los periodos de menor dinamismo económico, como ocurrió en febrero, cuando la caída del paro juvenil fue tres puntos inferior a la del conjunto del mercado laboral.
Sin embargo, los datos de afiliación muestran una realidad más positiva. Desde enero de 2025, el número de afiliados menores de 25 años ha crecido de forma sostenida por encima del 5,8%, muy por encima del incremento medio del conjunto de trabajadores, situado en torno al 2,4%.
Esta evolución refleja un creciente interés de los jóvenes por incorporarse al mercado laboral, aunque su integración sigue encontrando importantes obstáculos. España mantiene una de las tasas de desempleo juvenil más elevadas de la Unión Europea, con un 23,7%, frente al 15,1% de media comunitaria, según los últimos datos de Eurostat correspondientes a abril de 2026.
Para Mónica Pérez, directora de comunicación, estudios y relaciones institucionales de InfoJobs, «es fundamental integrar a los jóvenes en el mercado laboral, ya que son los líderes del futuro. Debemos potenciar su formación y que esta se adapte a la transformación digital y a las necesidades actuales y futuras de las empresas, y dotarlos de las herramientas necesarias para que desempeñen un papel clave en la mejora de la competitividad de nuestra economía. Igualmente, en este camino es necesario apostar por el empleo de calidad que permita a nuestros jóvenes avanzar con sus proyectos vitales a la vez que progresan sus carreras profesionales».
Los datos de mayo reflejan un mercado laboral que continúa creando empleo y mejorando sus indicadores de estabilidad. Sin embargo, la sostenibilidad de este crecimiento, la calidad del empleo generado y la integración efectiva de los jóvenes en el mercado de trabajo seguirán marcando la agenda de los departamentos de Recursos Humanos y de las políticas de empleo durante los próximos meses.

