Conoce los cinco puntos débiles de los trabajadores a la hora de aprender idiomas

La mayoría de los errores que cometen los trabajadores que apuestan por la formación de idiomas tienen como denominador común la falta de motivación y de constancia, según la consultora para empresas Hexagone

Clases idiomas Hexagone Es un hecho que las empresas fijan como uno de sus grandes retos la formación de idiomas de sus trabajadores. La necesidad de salir a un mercado global y de conseguir clientes y facturación en diferentes países hace que los idiomas sea una estrategia más que un objetivo.

Sin embargo, los trabajadores siguen encontrando dificultades concretas a la hora de aprender idiomas, que la consultora Hexagone ha querido recoger para ayudar a superarlas.

1.Falta de tiempo: Uno de los primeros problemas que se suelen dar al aprender el idioma es la falta de tiempo, o más bien la capacidad para autogestionarse y dedicar el tiempo suficiente al aprendizaje del idioma. No saber organizarse en el aprendizaje es uno de los errores típicos que muchos solucionan con una formación presencial o en su defecto por la pandemia con una formación a través de un aula virtual. Según Hexagone, el 87% de los trabajadores prefieren una formación presencial antes que las plataformas de e-learning. Con la pandemia actual y las medidas de distanciamiento ante la imposibilidad de acudir a una formación presencial, los trabajadores apuestan por el sistema de aula virtual que mantienen la misma metodología que las clases presenciales pero a través de videollamada.

2. Entender pero no hablar: Según los datos de la consultora, 6 de cada 10 estudiantes de idiomas aseguran que son capaces de entender el idioma pero no de practicarlo. En línea con este problema habitual existe otro que tiene que ver con el miedo a quedar en ridículo hablando en otro idioma.

3. Constancia: Según los datos de Hexagone, 7 de cada 10 trabajadores quieren mejorar su nivel de idiomas. Muchos de ellos empiezan con fuerza la formación. Sin embargo el auténtico reto se encuentra en la constancia. La pérdida de la motivación hace que casi el 75% de los trabajadores que empiezan un plan de formación lo vayan dejando a los 3 meses. Desde la consultora se ha detectado que la pérdida de constancia es más habitual entre los alumnos de formaciones a través de e-learning que los que acuden a clases presenciales o al aula virtual.

4. Memorizar palabras nuevas: A nivel más técnico, uno de los problemas más habituales de los alumnos es la memorización de vocabulario. Este problema tan común sólo se puede solventar con práctica continuada. Una de las claves del éxito para aprender un idioma es practicarlo lo máximo posible. El hecho de poder viajar o incluso vivir una temporada en el extranjero acelera el aprendizaje. Actualmente con las condiciones de la pandemia esto es casi imposible, por lo que los expertos aconsejan recurrir a herramientas como el streaming y las aulas virtuales. Cuanto mayor sea la inmersión lingüística, mayor será el éxito para aprender el idioma.

5. La estructura de las frases: Aunque es un error que afecta más a los principiantes que comienzan la formación desde niveles inferiores, sólo se puede resolver con la presencia de un profesor que guíe al alumno y le enseñe a corregir sus problemas particulares con el idioma.

A diferencia de otras formaciones específicas, el aprendizaje de una lengua no se puede medir en efectos concretos. Es común que al hacer balance no se aprecien mejoras precisas a no ser que se especifiquen necesidades que se quieren cubrir con el idioma como herramienta. Gaëlle Schaefer, Directora de Hexagone explica: «Es muy importante que las empresas fijen un objetivo concreto que se quiere cubrir con la formación de idiomas. Por ejemplo, el hecho de utilizar el idioma para hacer presentaciones de producto. Aquí el trabajador podrá medir al final de la formación si está capacitado o no para hacerlo».