La brecha de expectativas entre empleados y empresas, principal riesgo en las compañías españolas
La desconexión entre lo que esperan los empleados y lo que priorizan las organizaciones se ha convertido en el principal riesgo relacionado con las personas para las compañías españolas, según el People Risk Report 2026 elaborado por Marsh.
El informe identifica como principal amenaza la divergencia entre las expectativas de las plantillas —centradas en flexibilidad, protección y desarrollo— y los objetivos empresariales, un fenómeno vinculado a mayores tasas de rotación, conflictos laborales y riesgos reputacionales.
El estudio dibuja un escenario en el que los desafíos relacionados con talento, tecnología y bienestar aparecen cada vez más conectados y con un impacto directo en la estabilidad y competitividad de las organizaciones.
En el ámbito tecnológico, la falta de alfabetización en ciberseguridad continúa siendo una prioridad de riesgo. A ello se suma la creciente preocupación por el despliegue de la inteligencia artificial sin el acompañamiento formativo necesario.
El 47% de los profesionales en España muestra inquietud ante la inversión en IA sin programas adecuados de formación y upskilling, mientras que un 33% señala la falta de conocimiento sobre esta tecnología en los departamentos de RR.HH., lo que limita la transformación de la gestión de personas.
Más allá de la implantación tecnológica, el principal reto señalado es la dificultad para traducir la inversión en inteligencia artificial en mejoras reales de productividad, innovación y rendimiento.
En paralelo, la salud y el bienestar de las plantillas siguen ganando peso entre las preocupaciones empresariales. El 53% de los encuestados considera que las condiciones de trabajo físicas o psicológicas pueden tener un impacto alto o catastrófico en sus organizaciones, mientras que el 36% muestra preocupación por la falta de apoyo a la salud mental y al bienestar emocional, en un contexto donde el absentismo mantiene niveles elevados.
El liderazgo continúa siendo otro punto sensible. Aunque el 48% de las empresas afirma contar con procesos eficaces para evaluar y desarrollar el liderazgo, la falta de habilidades de supervisión y dirección sigue considerándose una debilidad capaz de agravar otros riesgos organizativos. Además, el 38% de los profesionales expresa preocupación por decisiones sobre beneficios que no tengan suficientemente en cuenta su impacto en la salud y la seguridad financiera de las plantillas.
“La plantilla y su seguridad deben ser un eje central en cualquier organización, especialmente a la luz de los datos que muestra el informe. En un contexto de escasez de mano de obra y adopción acelerada de IA, es clave acompañar a los empleados con formación y beneficios adecuados para evitar percepciones de inseguridad y fomentar su compromiso y permanencia en la organización”, afirma Isabel Bolea, directora de Beneficios de Mercer Marsh Benefits.
Escasez de talento y coordinación interna, claves en Europa
A nivel europeo, la escasez de mano de obra aparece como el principal riesgo vinculado a las personas, con una probabilidad del 62% de materializarse en uno o dos años. Sectores como industria, energía, retail y construcción figuran entre los más expuestos, impulsados por cambios demográficos y una competencia creciente por el talento.
Estas tensiones coinciden con un fuerte avance de la inteligencia artificial. El 58% de las organizaciones europeas declara un nivel avanzado de madurez en IA, aunque persisten dudas sobre su implantación: el 40% considera que se está desplegando sin formación suficiente y el 35% detecta resistencias internas motivadas por el temor a la pérdida de empleo.
“Estos resultados ponen de manifiesto hasta qué punto los riesgos relacionados con las personas están interconectados en la actualidad, y cómo impactan directamente en la resiliencia y el rendimiento de las organizaciones, empezando por la escasez de mano de obra, el principal riesgo en Europa”, señaló Tony Wood, responsable de Europa de Mercer Marsh Benefits.
El informe también destaca la necesidad de reforzar la colaboración entre RR.HH. y Riesgos, asociada a estrategias de mitigación más eficaces y una mayor estabilidad organizativa. Actualmente, solo el 37% de las organizaciones europeas colabora plenamente en la gestión de riesgos relacionados con las personas.
“Los riesgos relacionados con las personas no pueden considerarse secundarios, ya que afectan directamente a la salud y el bienestar de la plantilla, así como al propio negocio”, añadió Hervé Balzano, presidente de Health and Benefits de Mercer y responsable global de Mercer Marsh Benefits. “En 2026, la resiliencia dependerá de la capacidad de las organizaciones para invertir en sus personas”.

