El debate sobre la reducción del tiempo de trabajo ha vuelto al primer plano tras el reciente rechazo en el Congreso de los Diputados a la propuesta de rebajar la jornada laboral a 37,5 horas semanales. En este contexto, la jornada laboral de cuatro días emerge como una de las alternativas con mayor respaldo entre el talento en España. Así lo recoge el último Estudio de Bienestar y Salud Laboral en España, elaborado por Edenred junto a Savia, según el cual el 87% de los profesionales se muestra favorable a la implantación de este modelo.
El apoyo mayoritario convive, no obstante, con distintas condiciones. Un 58,3% de los trabajadores respaldaría la semana laboral de cuatro días siempre que no implique una reducción salarial, mientras que un 13,5% lo haría si se ajusta la carga de trabajo para evitar una intensificación de las jornadas. Además, un 15% aceptaría este modelo incluso con impacto en su salario, lo que refleja un cambio de prioridades hacia el bienestar y la conciliación. En el extremo contrario, solo el 13,2% rechaza esta opción, principalmente por las limitaciones propias de su sector de actividad.
El respaldo a la jornada laboral de cuatro días es mayoritario en todas las comunidades autónomas, aunque con matices según el contexto productivo y organizativo. La Comunidad Valenciana encabeza el apoyo, con un 91,4% de profesionales a favor, y destaca por su énfasis en la reorganización del trabajo: más del 20% aceptaría este modelo siempre que se adapte la carga laboral, el porcentaje más alto entre las principales autonomías.
Madrid y Cataluña se sitúan también entre las regiones con mayor aceptación, con un 89,8% y un 88,1% de apoyo, respectivamente. En ambos casos, la principal condición es el mantenimiento del poder adquisitivo. En Andalucía, más del 80% de los profesionales se muestra favorable, aunque el peso del sector de actividad actúa como un freno más relevante que en otras comunidades. Por su parte, Galicia destaca por una mayor disposición a asumir la reducción de jornada incluso con impacto salarial.
El apoyo a la semana laboral de cuatro días es transversal a todas las generaciones, aunque con diferencias en las condiciones. Entre la Generación Z (18-24 años), más del 86% respalda este modelo y uno de cada cinco jóvenes (21,4%) aceptaría una reducción salarial a cambio de trabajar menos días.
Entre los millennials jóvenes (25-34 años), el apoyo alcanza el 87,4%, aunque con una clara preferencia por mantener el salario: el 55,8% solo lo aceptaría sin pérdida de poder adquisitivo. Los perfiles sénior también valoran positivamente esta fórmula. Entre los Baby Boomers (55-60 años), el 85% se muestra favorable, si bien con mayor cautela: el 68,1 % únicamente si no afecta a sus ingresos y solo un 5,4 % aceptaría una reducción salarial.
El tamaño de la empresa condiciona la adopción
El estudio pone de relieve que la predisposición a implantar la jornada laboral de cuatro días es especialmente elevada en las organizaciones de tamaño medio. En las medianas empresas (50-249 empleados), el apoyo alcanza el 92,6%, con una clara preferencia por mantener el salario (66,1%). En las grandes compañías y multinacionales (más de 1.000 profesionales), el 87% del talento respalda este modelo bajo alguna condición, aunque cerca del 13% señala que la naturaleza de su sector dificulta su aplicación. En las empresas de menor tamaño, el respaldo sigue siendo mayoritario, aunque con más reservas operativas.
Los datos confirman que el debate sobre la jornada laboral va más allá de una reducción de horas. Más de la mitad de los profesionales (51,85%) sitúa la conciliación como un factor clave a la hora de elegir o permanecer en una empresa, y el 64% reconoce que su trabajo tiene un impacto directo en su salud mental, especialmente en contextos de alta carga laboral.
