¿Se puede utilizar Scrum para el desarrollo de personas?

La primera vez que me pregunté si podríamos desarrollar a una persona igual que se desarrolla un producto no me sentí muy cómodo. ¿Qué clase de analogía era esa? ¿Qué tiene que ver un ser humano con un bien de consumo? No obstante, no borré la idea de la cabeza. Aunque no acababa de convencerme la comparación, había algo en ella que tenía sentido. Finalmente, la luz se hizo, y fue entonces cuando puse el foco en el sitio correcto. La clave no era el entregable, sino el proceso.

Por Jesús Garzás, Learning and Development Manager y Agile Coach

Jesús Garzás KPMGVivimos en tiempos de cambios constantes, y no se trata de un ciclo o una etapa, se trata de un nuevo modelo social con un futuro donde la velocidad de transformación tenderá a incrementarse.  Ni va a parar ni se va a desacelerar. Mientras escribo estas líneas el término VUCA está cobrando una nueva dimensión gracias al coronavirus y al impacto, impredecible aún, que tendrá en nuestra sociedad. Y frente a esto, solo cabe, además de mucha resiliencia, velocidad de adaptación y agilidad.

Agilidad. Al fin llegamos a la palabra clave en este contexto. Más allá de una moda, soy consciente de esto, surge como una oportunidad de ganar soltura, de preparar nuestra mente para salvar esa brecha que la velocidad de los cambios crea entre lo que pasa en la sociedad y lo que hacen las empresas. Sí, asumamos que siempre vamos a ir por detrás del ritmo de la transformación, pero desarrollemos las prácticas que nos ayuden a recortar esa distancia en el menor tiempo posible.

La cultura ágil puede ser una moda, pero su contagio desde el mundo del software al resto de ámbitos de la empresa no ha sido por una veleidad, sino por una necesidad.

En el desarrollo de las personas también existe esta necesidad. Malas noticias, se acabaron los tiempos donde tus conocimientos y competencias de hoy podrían proporcionarte una carrera profesional hasta el día de tu jubilación. La capacidad de aprendizaje se convierte en tu mejor aliado de aquí en adelante. Es entonces cuando surge la pregunta, ¿cómo puedo incrementar la velocidad con la que actualizo o adquiero nuevas capacidades?  Pues trabajando tu desarrollo de manera más ágil.

Y aquí es donde aquella analogía que al principio no me terminaba de encajar cobra sentido y hasta parece inevitable. No se trata de copiar paso a paso. Se trata de examinar el marco de trabajo Scrum y ver qué aprendizajes podemos llevarnos para el desarrollo de personas.

(El artículo completo se puede leer en ESTE ENLACE del número 2 de la revista Factor Humano)