La sobrecarga directiva y la falta de datos, principales frenos para la equidad interna en las empresas
Según el Poor Managers Report elaborado por Factorial, el 82% de los líderes reconoce que la carga de trabajo les impide crear relaciones sólidas con sus equipos, lo que supone un reto para garantizar la igualdad de oportunidades. Además, un 80% de los managers europeos admite que toma decisiones basadas más en la intuición que en datos.
En un contexto en el que la equidad, la inclusión y el bienestar impactan directamente en la competitividad, los datos evidencian que medir y gestionar estos ámbitos con criterios objetivos se ha convertido en una prioridad para RR.HH.
Estos resultados ponen de relieve un desafío clave para las áreas de Personas: sin procesos claros, métricas objetivas y herramientas adecuadas, la igualdad de oportunidades y la inclusión pueden quedar relegadas al plano discursivo. La falta de tiempo y de información estructurada limita la capacidad de los líderes para acompañar, desarrollar y asegurar entornos verdaderamente equitativos.
Aunque los programas de beneficios no constituyen un indicador directo de justicia social, sí influyen de forma determinante en el bienestar y la satisfacción profesional. En España, el 86% de los empleados que disfrutan de programas de beneficios se declara más satisfecho con su trabajo, mientras que el 32% de los profesionales los considera un factor decisivo al elegir un nuevo empleo.
Desde la perspectiva empresarial, el 94% de las compañías españolas cree que los beneficios contribuyen a atraer y fidelizar talento, lo que impacta indirectamente en la construcción de entornos laborales más sostenibles y cohesionados.
Inclusión basada en datos
La justicia social dentro de la empresa también se refleja en indicadores como la participación, la promoción interna y la representación en puestos de liderazgo. Estas métricas permiten evaluar si existen oportunidades reales de desarrollo para toda la plantilla, más allá de percepciones subjetivas.
“Garantizar la equidad no es una formalidad, es una responsabilidad real”, señalan desde Factorial. “Solo con un enfoque consciente y basado en datos podemos tomar decisiones alineadas con los valores que decimos defender”.
En este sentido, la justicia social trasciende el debate público y se consolida como un eje estratégico de gestión interna. La inclusión, la igualdad de oportunidades y la calidad del liderazgo influyen directamente en la confianza, el compromiso y la cohesión organizativa. Para RR.HH., el reto ya no es solo diseñar políticas, sino medir su impacto y convertir la equidad en una práctica tangible dentro de la cultura corporativa.

