La mitad de los trabajadores se plantea cambiar de empleo, con una movilidad del 74% en la Generación Z
El regreso tras el periodo vacacional vuelve a consolidarse como una ventana de alta reactivación e inestabilidad en el mercado de trabajo. Con la vuelta a la rutina, la mitad de los profesionales españoles (50%) admite estar abierto a escuchar ofertas o se plantea activamente un cambio de compañía. Esta disposición a la movilidad se dispara de forma vertiginosa entre los perfiles más jóvenes, alcanzando al 74% de la Generación Z, de los cuales un 20% se encuentra en búsqueda activa y un 55% en escucha abierta.
Así lo revela el informe Claves del nuevo equilibrio laboral: tendencias y retos 2026, publicado por Pluxee. El estudio evidencia que, aunque la Generación X (58%) y los Baby Boomers (80%) priorizan la estabilidad, las generaciones que lideran el reemplazo generacional muestran una menor vinculación de permanencia. En el caso de los Millennials, fuerza laboral mayoritaria en la actualidad, un 60% se muestra permeable al cambio (12% en búsqueda activa y 48% abierto a ofertas).
De la nómina al salario emocional: el nuevo paradigma de atracción de talento
En un contexto de pérdida de poder adquisitivo por el incremento del coste de vida —que ha obligado al 88% de los profesionales a reducir gastos—, la insatisfacción salarial del 61% de la plantilla convierte a la retribución dineraria en el primer motivo de rotación para el 67% de los encuestados. Sin embargo, la propuesta de valor al empleado (EVP) exige una mirada más holística: los planes de beneficios corporativos suben seis puntos respecto al año anterior (del 23% al 29%) como argumento para cambiar de empresa, destacando el seguro de salud, la tarjeta restaurante, los planes de pensiones, el abono transporte y las ayudas a la formación como las medidas mejor valoradas.
En paralelo, las políticas de conciliación y la flexibilidad horaria se posicionan como factores críticos de retención. El 85% de los empleados afirma que la ausencia de medidas de conciliación supondría un motivo suficiente para abandonar la organización, un indicador que impacta con especial dureza en segmentos clave como las mujeres (33%) y la Generación Z (43%), quienes cambiarían directamente de compañía si no se facilitara el equilibrio con su vida personal.
"Los datos dibujan a un empleado que no espera ser remunerado únicamente a través del salario. Pese a que este sigue siendo el gran motor del cambio, la conciliación y la flexibilidad o los beneficios que inciden en el bienestar se han consolidado como factores relevantes, sobre todo entre las mujeres y las generaciones más jóvenes. Para las empresas, el mensaje es claro: atraer y fidelizar talento ya no depende solo de la nómina, sino de la capacidad de responder a lo que las personas necesitan dentro y fuera del trabajo.", señala Miriam Martín, Chief Marketing Officer de Pluxee España.

