Verdades y mentiras del employer branding

Fruta fresca, hamacas para descansar en salas donde se ha tenido en cuenta la influencia de los colores en el estado de ánimo, toboganes para pasar de un piso a otro, masajistas, peluquer@s, futbolines… ¿Estamos asistiendo a una moda más o hasta qué punto tiene sentido este despliegue que muchas empresas están llevando a cabo para atraer, fidelizar y enamorar a los profesionales?

Por Isabel Iglesias, Experta en Dirección y Gestión de RRHH.

Isabel Iglesias

La realidad es que, desde hace unos años, las organizaciones viven inmersas en una guerra por el talento, intensificada por una clara escasez de ciertos perfiles. Todo esto ha provocado que muchas se hayan visto en la necesidad de agudizar su ingenio. Ahora bien, esta situación está dando lugar a que algunas empresas empiezan a parecerse a un parque temático, ofreciendo todo un catálogo de opciones para llamar la atención de los potenciales candidatos, dentro de una frenética carrera por conseguir atraer a los mejores. ¿Hasta qué punto estas opciones resultan atractivas para los profesionales?

El talento elige dónde quiere trabajar. 

Desde hace unos años, las empresas han empezado a ser conscientes de que el talento elige dónde quiere trabajar. Y para conseguir que nos elijan, es necesario mostrar quiénes somos, en qué nos diferenciamos de otras empresas y, sobre todo, qué ofrecemos a un profesional para que decida poner su talento a nuestra disposición. Es lo que conocemos como Employer Branding o marca empleadora, un concepto que nació en los años 90 y que se refería al “paquete de beneficios funcionales, económicos y psicológicos proporcionados por el empleo e identificados con la empresa empleadora” (Ambler y Barrow, 1996). Este concepto ha ido evolucionando pudiéndose entender ahora como las acciones y estrategias que pone en marcha una organización  orientadas al posicionamiento y visibilidad de esta como atractiva para trabajar, con el objetivo de atraer futuros empleados o colaboradores.

Ahora bien, el concepto de marca empleadora está viviendo una auténtica explosión debido a la creciente necesidad de las empresas de atraer talento. Así, estamos asistiendo, en cierta manera, a una perversión del propio concepto, dando lugar a ideas y estrategias erróneas sobre este. Asimismo, no es infrecuente encontrarnos con organizaciones que, pese a todos los esfuerzos desplegados para atraer talento, no ven los resultados esperados.

De ahí que sea tan necesario revisar las ideas básicas sobre Employer Branding.

(El artículo completo se puede leer en este pdf del número 1 de la revista Factor Humano)