Rafael Fernández (Moeve): “Las personas cambiarán de rol durante su carrera: Nuestro compromiso es ofrecer experiencias que les permitan reinventarse”
En plena transformación hacia un modelo energético más sostenible, Moeve ha situado la estrategia de personas en el centro de su hoja de ruta. Rafael Fernández Qundez, director de Talento, explica cómo la compañía está redefiniendo su propuesta de valor, impulsando la movilidad interna, apostando por el upskilling y el liderazgo, y utilizando la tecnología como palanca para anticipar las capacidades del futuro.
💠 ¿Cómo se está trasladando este cambio estratégico, en términos concretos, a vuestra política de atracción de talento?
La estrategia de talento de Moeve se ha redefinido en paralelo al proceso de transformación que iniciamos con el plan estratégico Positive Motion 2030. Porque no puede existir una estrategia de negocio sólida sin una estrategia de personas alineada. Estamos ante un cambio profundo, no solo de propósito, sino de modelo operativo. La compañía está desarrollando nuevos negocios, dejando atrás otros y evolucionando su posicionamiento en el mercado. Un proceso de esta magnitud —y además con un ritmo tan exigente— requiere nuevas capacidades.
Por eso, desde el inicio, la agenda de talento ha estado en el corazón de la transformación. Esto se ha traducido en una doble apuesta. Por un lado, hemos incorporado a más de 300 profesionales con experiencia muy específica en ámbitos vinculados a la transición energética, especialmente en torno a las moléculas verdes. Se trata de perfiles con un expertise altamente especializado que no podíamos desarrollar internamente en el corto plazo.
💠 Y en términos de fidelización, ¿cómo ha evolucionado vuestra EVP?
La gestión del talento interno es hoy un eje absolutamente crítico. Si queremos ser diferenciales, la experiencia real del profesional tiene que traducirse en oportunidades concretas de crecimiento. La primera gran palanca ha sido la movilidad interna. Antes de iniciar la transformación, solo el 20% de las vacantes se cubrían con talento interno; hoy estamos en torno al 72%. Hemos invertido esa lógica cambiando las reglas de movilidad, dando prioridad real al talento de la casa y, sobre todo, generando nuevas oportunidades. Hemos hecho mucho más visibles las posicionesinternas, facilitado los movimientos y acompañado esos cambios con programas de desarrollo alineados con las nuevas necesidades del negocio.
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