Uno de cada tres teletrabajadores cambiaría de empleo si su empresa aumentara los días de oficina
El teletrabajo mantiene una presencia estable en el mercado laboral español y el modelo híbrido se consolida como la fórmula predominante. Actualmente, uno de cada cuatro ocupados (25%) teletrabaja, el mismo porcentaje que en 2025 y muy similar al registrado en 2024. De ellos, un 19% trabaja bajo un modelo híbrido y un 6% lo hace completamente en remoto.
Así se desprende de la VI Radiografía del Teletrabajo en España, elaborada por InfoJobs con motivo del Día Internacional del Teletrabajo, que se celebra el 16 de septiembre. El estudio analiza la evolución del trabajo a distancia desde la perspectiva tanto de los profesionales como de las empresas.
Aunque el porcentaje de trabajadores que teletrabaja se mantiene estable, la oferta empresarial ha aumentado ligeramente. El 50% de las compañías ofrece actualmente esta posibilidad, frente al 46% de 2025. Este incremento procede principalmente del modelo híbrido, que pasa del 35% al 39%, mientras que el trabajo completamente remoto se mantiene en el 11%.
El teletrabajo gana peso como factor de retención
La evolución de los últimos años dibuja un mercado en el que el teletrabajo no desaparece, pero tampoco recupera las tasas de expansión alcanzadas durante la pandemia. La fórmula que parece encontrar mayor encaje es aquella que combina presencialidad y trabajo a distancia.
El 39% de las empresas ofrece actualmente un modelo híbrido, frente al 33% en 2024. En cambio, el porcentaje de compañías que permite trabajar completamente en remoto apenas ha variado desde 2023 y se sitúa en el 11%.
Esta consolidación también se refleja en la percepción de los trabajadores. El 78% considera que las condiciones de su modelo laboral se mantendrán sin cambios, mientras que un 7% afirma haber visto ampliada la posibilidad de teletrabajar durante el último año. Al mismo tiempo, un 15% percibe que su empresa ha reducido o eliminado esta posibilidad, frente al 12% de 2025.
La fotografía empresarial es algo más optimista respecto al futuro: el 75% de las compañías prevé mantener sus condiciones actuales durante los próximos seis meses y un 8% planea ampliar la posibilidad de teletrabajar. Solo un 4% contempla reducirla o eliminarla.
Más allá del número de días de teletrabajo, el estudio apunta a que esta modalidad puede tener consecuencias directas sobre la relación entre empleado y empresa. El 35% de los profesionales que teletrabajan se plantearía cambiar de trabajo si su empresa aumentara los días de asistencia a la oficina. La sensibilidad es aún mayor entre quienes trabajan completamente en remoto: el 49% buscaría otro empleo, frente al 31% de quienes tienen un modelo híbrido.
Los datos apuntan así a que, para una parte del talento, el teletrabajo ya no funciona únicamente como una ventaja adicional, sino como una condición que puede influir en la decisión de permanecer o abandonar una compañía.
La cuestión de la productividad tampoco se resuelve a favor de un único modelo. El hogar es el entorno preferido para las tareas que requieren concentración profunda (44%), frente al 26% que considera más productiva la oficina. En cambio, la oficina se impone en las actividades colaborativas (59%), las reuniones y la coordinación (51%), la resolución de imprevistos (47%) y la toma de decisiones importantes (39%). “La realidad nos muestra que no existe un lugar único más productivo, sino que cada entorno responde mejor a determinadas tareas”, apunta el estudio.
Según los datos, por tanto, el debate parece orientarse hacia una distribución funcional de los espacios de trabajo: el hogar favorece determinadas tareas individuales, mientras que la oficina mantiene un papel diferencial en aquellas que dependen de la interacción y la respuesta inmediata.
El acceso al teletrabajo sigue condicionado por el perfil profesional
Aunque uno de cada cuatro ocupados teletrabaja, la posibilidad de hacerlo continúa estando muy vinculada a las características del puesto y del trabajador. El 42% afirma que no puede teletrabajar por la propia naturaleza de su trabajo, mientras que otro 36% señala que no tuvo posibilidad de elegir su modelo laboral. Solo un 22% declara haber podido escoger entre presencialidad, teletrabajo o modelo híbrido.
La capacidad de elección está estrechamente relacionada con el acceso efectivo al trabajo a distancia. Entre quienes teletrabajan, el 63% afirma que pudo elegir su modelo laboral, frente a solo un 8% entre quienes trabajan presencialmente. Los perfiles con mayor capacidad de decisión son también los que más teletrabajan: dirección y gerencia, trabajadores con estudios universitarios y profesionales con mayores ingresos.
Los datos del INE apuntan en la misma dirección: el teletrabajo alcanza al 26% de los ocupados con estudios universitarios, al 32% de directores y gerentes y al 60% de los trabajadores TIC.
Desde el punto de vista territorial, Madrid concentra el 37% de las vacantes de teletrabajo publicadas en InfoJobs hasta agosto, seguida de Cataluña (19%) y Andalucía (12%). Madrid y Barcelona continúan liderando por volumen, aunque ambas registran un retroceso respecto al año anterior. En paralelo, Alicante y Murcia ganan peso como polos de empleo con teletrabajo, con incrementos del 22% y del 64%, respectivamente.
“El teletrabajo, y sobre todo el modelo híbrido, ha demostrado ser una fórmula eficiente que responde a los retos actuales de las empresas y a las necesidades y preferencias de los trabajadores”, explica Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs. "Al mismo tiempo, la flexibilidad adquiere una dimensión que va más allá de la conciliación: para una parte de los profesionales, sobre todo quienes trabajan completamente en remoto, modificarla puede tener un impacto directo en su decisión de permanecer en su empresa. Por ello, el reto ya no es tanto decidir entre teletrabajo o presencialidad, sino entender qué modelo funciona mejor para cada actividad y cómo utilizar esa flexibilidad para que sea una herramienta de productividad y gestión del talento”.
La consolidación del teletrabajo también aparece en los datos oficiales. Según la EPA, el 7,9% de los ocupados en España teletrabajó más de la mitad de los días en 2025, una décima más que el año anterior. En términos absolutos, fueron 1,766 millones de personas, 74.000 más que en la anterior medición. Si se incorporan quienes teletrabajan ocasionalmente, la cifra alcanza los 3,47 millones de trabajadores.

