Eva Rodríguez (Castellana Properties): “La IA puede ser una gran herramienta, pero escuchar, acompañar y generar confianza seguirá siendo humano”
Castellana Properties afronta una etapa de crecimiento con el reto de seguir incorporando talento y desarrollando a sus equipos sin perder una cultura que la compañía considera diferencial. En este contexto, la estrategia de Talento y Cultura pone el foco en reforzar el liderazgo, la formación, el bienestar y la escucha de los empleados. Eva Rodríguez, responsable de Talento y Cultura de la compañía, defiende un modelo en el que la tecnología y la inteligencia artificial deben ayudar a ganar eficiencia, pero sin sustituir el componente humano que sustenta las relaciones y la gestión de personas.
- Se incorporó a Castellana Properties a principios de este año. Tras estos primeros meses al frente de la Dirección de Personas, ¿cómo definiría la estrategia de RR.HH. de la compañía y cuáles son hoy sus principales prioridades?
Diría que nuestra estrategia de Personas parte de una base muy sólida. Castellana Properties ha construido una cultura basada en la confianza, la cercanía, la colaboración y la autonomía, y contamos con un equipo muy comprometido con el proyecto. Mi papel no es transformar esa cultura, sino ayudar a que evolucione y se fortalezca a medida que también lo hace la compañía.
Estamos en un momento de crecimiento y eso marca buena parte de nuestras prioridades. Necesitamos seguir incorporando talento y hacerlo cuidando mucho el encaje con nuestra forma de trabajar, pero también acompañar el desarrollo de las personas que ya forman parte de Castellana Properties. Queremos reforzar la formación, los procesos de feedback y desarrollo profesional y seguir dando herramientas a nuestros managers para que puedan acompañar a sus equipos de una forma cada vez más eficaz.
Y hay una prioridad transversal que es seguir escuchando. Tenemos una cultura en la que las personas participan, opinan y esperan que esa opinión se traduzca en acciones. El 91% de índice de confianza y el 93% de participación en nuestra última encuesta de Great Place to Work son datos muy positivos, pero también nos dan una responsabilidad. Queremos seguir midiendo, identificando dónde podemos mejorar y actuando sobre ello. En definitiva, el reto es acompañar el crecimiento de Castellana Properties sin perder la cercanía y la cultura que nos han traído hasta aquí.
- ¿Qué elementos diferenciales conforman su propuesta de valor al empleado (EVP) y qué aspectos consideran irrenunciables dentro de su cultura corporativa?
Creo que nuestra propuesta de valor tiene mucho que ver con cómo se trabaja en Castellana Properties en el día a día. Somos una compañía con una estructura ágil y poco jerárquica, donde damos mucha autonomía y responsabilidad a las personas y queremos que entiendan cómo contribuye su trabajo al proyecto.
Otro elemento diferencial es que escuchamos y tratamos de convertir esa escucha en acciones concretas. Medimos nuestra cultura para saber qué funciona y dónde podemos mejorar, y actuamos en consecuencia. A ello se suma una apuesta integral por el bienestar y el desarrollo, con medidas de conciliación y flexibilidad, formación continua, salud y seguridad financiera.
Pero si tuviera que resumir nuestros irrenunciables, serían la confianza, la cercanía, la autonomía, la escucha y el compañerismo. Como comentaba, Castellana Properties está creciendo, pero queremos hacerlo preservando esos elementos que forman parte de nuestra esencia.
- ¿Sobre qué pilares se articula el modelo de aprendizaje de Castellana Properties y qué competencias están impulsando para preparar a la organización ante los retos futuros?
Entendemos la formación como una herramienta para acompañar tanto el desarrollo de las personas como la evolución de la compañía. Por eso combinamos formación vinculada a las necesidades específicas de cada área con programas de idiomas y otras iniciativas de desarrollo profesional.
Uno de los focos en los que estamos trabajando especialmente es el desarrollo de las capacidades de liderazgo, comunicación y feedback de nuestros managers. A medida que la compañía crece, necesitamos líderes capaces de acompañar a los equipos, generar autonomía y mantener una comunicación cercana y transparente.
Y queremos seguir evolucionando hacia un aprendizaje cada vez más continuo y adaptado a las necesidades reales de las personas y del negocio. Nuestro objetivo es dar al equipo las herramientas necesarias para crecer profesionalmente y, al mismo tiempo, preparar a la organización para los retos que vayan surgiendo.
- El bienestar ha dejado de entenderse únicamente como un conjunto de beneficios sociales. ¿Cómo abordan ustedes el bienestar de la plantilla desde una perspectiva integral?
Para nosotros, el bienestar es mucho más que ofrecer una serie de beneficios. Tiene que ver con crear un entorno en el que las personas se sientan escuchadas, valoradas y seguras, puedan desarrollarse profesionalmente y encuentren un equilibrio razonable entre su vida personal y profesional.
Por eso trabajamos el bienestar desde diferentes ámbitos, combinando flexibilidad y conciliación con salud física y emocional, desarrollo profesional y seguridad financiera. Contamos con modelo híbrido, flexibilidad horaria, jornada intensiva en verano, seguro médico, acceso a servicios de psicología, nutrición y deporte, formación o beneficios vinculados a la seguridad financiera, entre otras medidas.
Pero creo que el mayor impacto está en la combinación de todas ellas con una cultura de confianza y cercanía. Estamos por encima de la media de nuestro sector en todos los indicadores de bienestar laboral, algo que nos anima a seguir escuchando al equipo y evolucionando nuestras políticas a medida que cambian sus necesidades.
- En un mercado donde la fidelización del talento se ha convertido en un reto prioritario, ¿qué acciones están poniendo en marcha para reforzar el compromiso y el sentido de pertenencia de sus equipos?
Para reforzar el compromiso creemos que lo más importante es que las personas se sientan parte real del proyecto. Eso implica darles autonomía y responsabilidad, escuchar sus opiniones y conseguir que entiendan el impacto que tiene su trabajo en la evolución de la compañía.
Trabajamos mucho esa escucha y tratamos de convertirla en acciones concretas. Iniciativas como “Un Café con el CEO” son un buen ejemplo, una iniciativa en la que ha participado el 70% de la plantilla y que reúne a pequeños grupos de empleados con nuestro CEO en un entorno informal y sin guion. Son encuentros pensados para hablar con total libertad sobre el día a día de la compañía, plantear preguntas o inquietudes y compartir ideas. Es una iniciativa sencilla, pero refleja muy bien el tipo de cultura que queremos mantener, basada en la cercanía, la escucha y una comunicación abierta.
“Uno de los focos en los que estamos trabajando especialmente es el desarrollo de las capacidades de liderazgo, comunicación y feedback de nuestros managers”
De igual forma, los espacios de feedback o las actividades de team building nos ayudan a mantener la cercanía y reforzar la relación entre los equipos. También estamos trabajando en mejorar el proceso de onboarding para que las nuevas incorporaciones entiendan desde el primer momento nuestra cultura y nuestra forma de trabajar. Y los resultados son muy positivos, con un 95% en orgullo de pertenencia y un 93% en camaradería, pero nuestro reto ahora es mantener ese vínculo a medida que Castellana Properties crece. Todas estas iniciativas, junto con el compromiso permanente de Castellana de situar a las personas en el centro de cada decisión, se reflejan en una tasa de rotación voluntaria del 3,2%, un dato que nos enorgullece y que confirma la fortaleza de nuestra cultura y el vínculo que construimos con nuestros equipos.
- El sector inmobiliario compite hoy por perfiles cada vez más especializados en ámbitos como sostenibilidad, tecnología, análisis de datos o gestión de activos. ¿Qué perfiles son hoy los más difíciles de incorporar en Castellana Properties y qué factores cree que inclinan la balanza para que un profesional elija su proyecto frente al de otras organizaciones?
Más que un perfil concreto, diría que el reto está en encontrar profesionales con un alto nivel de especialización que, además, encajen con nuestra cultura y nuestra forma de trabajar. Somos una compañía con equipos muy especializados y buscamos personas que aporten conocimiento, pero también autonomía, capacidad de colaboración y ganas de asumir responsabilidad.
A la hora de elegir un proyecto, creo que cada vez pesan más factores que van más allá de las condiciones económicas. En nuestro caso podemos ofrecer la posibilidad de tener un impacto real en una compañía en crecimiento, trabajar con mucha autonomía y estar cerca de la toma de decisiones, además de oportunidades de desarrollo, flexibilidad y un entorno de trabajo basado en la confianza.
Y ahí nuestra cultura es probablemente uno de nuestros mejores argumentos. Queremos que las personas que se incorporan encuentren un proyecto en el que puedan crecer y aportar, pero también un equipo cercano y un entorno en el que quieran quedarse. Por eso, para nosotros, atraer talento y fidelizarlo son dos partes de la misma estrategia.
- La función de Recursos Humanos está incorporando cada vez más tecnología e inteligencia artificial. ¿Cómo están abordando esta transformación en Castellana Properties y qué oportunidades —o retos— identifica para la gestión de personas?
La inteligencia artificial y la tecnología ya son una realidad y creo que debemos aprovechar todo su potencial. Nos pueden ayudar a mejorar procesos, automatizar tareas más administrativas, analizar mejor la información y ser más eficientes, permitiéndonos dedicar más tiempo a aquellas cuestiones en las que realmente aportamos valor.
Pero para nosotros hay algo que debe permanecer en el centro, que es el trato humano. Somos una compañía propietaria y gestora de centros comerciales y nuestro propio negocio se basa en crear espacios donde las personas quieran estar, relacionarse y disfrutar de su tiempo. Esa misma filosofía se traslada a nuestra forma de trabajar internamente. La cercanía, la escucha y las relaciones personales son una parte esencial de nuestra cultura y no queremos perderlas por incorporar más tecnología.
El reto está en encontrar ese equilibrio. Queremos utilizar la IA y la tecnología para trabajar mejor y liberar tiempo, no para sustituir aquello que depende de las personas. En el área de Talento y Cultura, especialmente, la tecnología puede ser una gran herramienta, pero acompañar, escuchar, desarrollar talento y generar confianza seguirá siendo profundamente humano.
- El sector inmobiliario y, en particular, el negocio de los centros comerciales está evolucionando con rapidez, impulsado por factores como la digitalización, la sostenibilidad o los nuevos hábitos de consumo. ¿Cómo está impactando esta transformación en la gestión del talento y en las capacidades que demandará la organización en los próximos años?
La transformación del sector está haciendo que también evolucionen las capacidades que necesitamos dentro de la compañía. Cada vez trabajamos de una forma más transversal y necesitamos profesionales que, además de tener un conocimiento profundo de su área, sean capaces de entender el negocio en su conjunto, interpretar datos y adaptarse con agilidad a un entorno que cambia constantemente.
Para el área de Talento y Cultura, esto supone un doble reto. Por un lado, incorporar nuevos perfiles y conocimientos a medida que la compañía los necesita. Por otro, y para nosotros igualmente importante, seguir desarrollando a las personas que ya forman parte de Castellana Properties, ofreciéndoles formación y herramientas para que puedan evolucionar al mismo ritmo que el negocio.
“Más que un perfil concreto, diría que el reto está en encontrar profesionales con un alto nivel de especialización que, además, encajen con nuestra cultura”
Al final, las capacidades técnicas seguirán siendo fundamentales, pero creo que ganarán todavía más peso competencias como la adaptabilidad, la colaboración, la autonomía o la capacidad de aprendizaje. Nuestro objetivo es contar con equipos expertos en sus áreas, pero también preparados para seguir aprendiendo y evolucionando con la compañía.
- Castellana Properties opera en España y Portugal y reúne perfiles muy diversos. ¿Cómo se consigue trasladar una misma cultura corporativa y un estilo de liderazgo común a toda la organización, independientemente del área o la ubicación?
La cultura no se transmite únicamente a través de políticas o procesos, sino fundamentalmente a través de cómo trabajamos cada día. En nuestro caso hay una serie de elementos comunes que queremos preservar en toda la organización y que hemos mencionado antes, independientemente de que una persona trabaje en España o Portugal o pertenezca a un área u otra.
En ese sentido, el liderazgo juega un papel fundamental. Los managers son quienes trasladan la cultura al día a día de los equipos y por eso estamos reforzando sus capacidades de liderazgo, comunicación y feedback. También es importante generar espacios de encuentro y colaboración entre personas de distintas áreas y geografías, porque la cultura se construye también compartiendo experiencias y trabajando juntos.
Y creo que debemos entender la diversidad como una fortaleza. No buscamos que todos los equipos sean iguales, sino que compartan una misma forma de entender la compañía y unos valores comunes, enriquecidos por las distintas perspectivas y experiencias de las personas que forman Castellana Properties.
- ¿Qué tendencias cree que marcarán la evolución de la función de Recursos Humanos en el sector inmobiliario durante los próximos años y cómo se está preparando Castellana Properties para anticiparse a ellas?
Creo que veremos una función de Talento y Cultura cada vez más estratégica, apoyada en datos y tecnología, pero al mismo tiempo mucho más centrada en las necesidades individuales de las personas. La inteligencia artificial nos permitirá agilizar procesos y disponer de mejor información, mientras que aspectos como el desarrollo profesional, la flexibilidad, el bienestar o la escucha tendrán cada vez más peso a la hora de atraer y fidelizar talento.
También creo que evolucionará el papel de los líderes. En organizaciones cada vez más ágiles y especializadas, necesitaremos managers capaces de generar autonomía, dar feedback, escuchar y acompañar el desarrollo de sus equipos. Por eso este es precisamente uno de los ámbitos que estamos reforzando en Castellana Properties.
Nuestro principal reto es acompañar el crecimiento de la compañía sin perder nuestra esencia. Queremos seguir profesionalizando procesos, incorporando herramientas y desarrollando a nuestros equipos, pero preservando una cultura basada en la confianza, la cercanía y el compañerismo. No se trata de mantener la cultura exactamente como es hoy, sino de conseguir que evolucione y se fortalezca a medida que Castellana Properties también lo hace.

