El mercado laboral español atraviesa una fase de creciente complejidad tanto para las empresas como para los profesionales. Encontrar talento cualificado se ha convertido en un reto mayor que hace un año para más de siete de cada diez reclutadores en España (73%), según los últimos datos de LinkedIn. A esta dificultad se suma una sensación generalizada de presión interna: el 75% de los profesionales de selección reconoce sentirse poco preparado para gestionar las crecientes expectativas asociadas a su trabajo.
La reducción del número de posiciones abiertas ha intensificado la exigencia sobre los equipos de selección, que se ven obligados a cubrir vacantes en menos tiempo y con mayor precisión. En este contexto, el 41% de los reclutadores afirma sentirse presionado para cerrar procesos con mayor rapidez, mientras que el 38% señala la dificultad de identificar talento con potencial que no resulta evidente a primera vista.
La tensión del mercado no afecta únicamente a las empresas. Casi la mitad de los trabajadores (49%) asegura que planea buscar activamente un nuevo rol a lo largo de este año. Sin embargo, muchos perciben que los procesos de selección se han vuelto más complejos y menos humanos: el 57% los considera demasiado impersonales y el 61% identifica la falta de orientación y de consejos fiables como una de las principales barreras para avanzar profesionalmente.
A esta percepción se añaden factores estructurales que dificultan el acceso al empleo. Entre los más citados destacan la proliferación de ofertas temporales o con salarios bajos (41%), el elevado número de candidatos compitiendo por las mismas vacantes (40%), la congelación o retraso de contrataciones por la incertidumbre económica (31%) y la falta de transparencia en los procesos de selección (23%). Como consecuencia, más de seis de cada diez profesionales (65%) reconoce haber considerado la posibilidad de mudarse al extranjero en busca de mejores oportunidades laborales.
“Estamos viendo un mercado laboral en el que tanto los profesionales como los equipos de selección sienten más presión y menos margen para equivocarse”, explica Rosario Sierra, directora de Negocio de LinkedIn España y Portugal. “Las personas quieren avanzar en su carrera, pero muchas veces no saben cómo hacerlo, mientras que las empresas necesitan identificar talento de manera rápida y efectiva. A ello se suma la escasez de habilidades demandadas, el aumento de candidaturas generadas con IA o la dificultad para distinguir perfiles reales, lo que refuerza la necesidad de mejorar la orientación, la evaluación y la conexión entre talento y oportunidades”.
La inteligencia artificial gana peso en los procesos de selección
Ante este escenario, la inteligencia artificial se consolida como una herramienta estratégica para afrontar los retos de la contratación. El 93% de los profesionales de selección afirma que aumentará el uso de soluciones basadas en IA a lo largo de este año con el objetivo de mejorar la productividad, evaluar candidaturas y localizar talento de forma más eficiente.
Entre quienes ya utilizan estas tecnologías, casi la mitad (49%) asegura haber descubierto candidatos con habilidades que antes no habrían identificado. Además, el 58% prevé ampliar el uso de la IA en las entrevistas de preselección, con el fin de mantener conversaciones más cualitativas con perfiles previamente filtrados (64%) y obtener información más completa incluso en procesos con un alto volumen de candidaturas (59%).
