Los beneficios laborales se consolidan como la principal palanca de retención en España
Los beneficios para empleados han dejado de ser un elemento accesorio de la propuesta de valor para convertirse en un factor estratégico de atracción y fidelización del talento en España. Así lo revela el Great Employee Benefits Study (GEBS) 2026, elaborado por investigadores de la Universidad Aalto de Finlandia y coordinado por Pole Star Advisory junto a VIP District by Epassi.
Por primera vez, el estudio incorpora datos de España y Portugal, ampliando su alcance a ocho mercados europeos. La edición de 2026 ha recogido las opiniones de más de 11.000 personas, entre ellas 1.000 empleados y 476 responsables de RR. HH. en España.
Los resultados sitúan al mercado español entre los más avanzados de Europa en la valoración de los beneficios corporativos. El 80% de los empleados afirma que el paquete de beneficios influye de forma significativa en su percepción de la empresa, seis puntos por encima de la media europea.
Además, el 81% considera estos beneficios importantes a la hora de evaluar una nueva oferta laboral, lo que convierte a España en el segundo país europeo en esta categoría, solo por detrás de Portugal.
La relevancia de esta variable se refleja también en los procesos de selección: siete de cada diez profesionales españoles (71%) rechazarían una oferta si el paquete de beneficios fuera insuficiente. Sin embargo, solo el 60% de las empresas es plenamente consciente de este impacto.
España lidera Europa en el intercambio entre salario y beneficios
Uno de los datos más destacados del informe es la creciente disposición de los empleados españoles a priorizar los beneficios frente a la retribución económica directa. El 48% aceptaría un salario menor a cambio de un paquete de beneficios más amplio y mejor adaptado a sus necesidades, el porcentaje más alto de los ocho países analizados y 17 puntos por encima de la media europea.
Esta tendencia es especialmente acusada entre la Generación Z (53%) y los millennials (51%), lo que apunta a un cambio estructural en las expectativas de las nuevas generaciones.
En paralelo, el 72% de los empleados españoles asegura que se comprometería más con su organización si esta priorizara la inversión en bienestar antes que las subidas salariales. Se trata, de nuevo, del porcentaje más elevado de Europa.
El estudio identifica tres grandes prioridades para los profesionales en España: formación y desarrollo (41%), seguros de salud, vida o dentales (40%) y apoyo al cuidado de dependientes (36%). A continuación, figuran el bienestar mental (31%), el bienestar físico (25%), el cheque transporte (24%) y el cheque restaurante (19%).
Otro aspecto diferencial del mercado español es la importancia del ahorro cotidiano. El 76% de los empleados considera más valiosos los beneficios que les ayudan a reducir gastos recurrentes, aunque solo el 64% de las empresas prioriza este tipo de prestaciones.
La satisfacción con los beneficios, principal predictor de permanencia
El GEBS 2026 concluye que la satisfacción con los beneficios es el indicador más fiable para anticipar la retención del talento en España.
Mientras que el 95% de los empleados con una alta satisfacción respecto a sus beneficios (BSAT de 9 o 10) prevé seguir en su empresa dentro de dos años, este porcentaje desciende al 64% entre quienes muestran una satisfacción baja.
La diferencia, de 31 puntos porcentuales, convierte a los beneficios en una palanca de fidelización más determinante que otros factores tradicionalmente asociados a la permanencia.
Las razones que impulsan a los profesionales a quedarse en una organización refuerzan esta idea. La conciliación y la flexibilidad ocupan el primer lugar (21%), por delante del trabajo significativo y motivador (20%) y de una compensación competitiva y justa (15%).
En cambio, el principal motivo para abandonar una empresa sigue siendo la percepción de una compensación insuficiente o poco equitativa (23%), seguida de la falta de conciliación (14%) y la ausencia de oportunidades de desarrollo profesional (10%).
La satisfacción con los beneficios también tiene un impacto directo en la recomendación de la empresa. El eNPS alcanza los +71 puntos entre los empleados más satisfechos, frente a los -71 registrados entre quienes valoran negativamente su paquete de beneficios.
Bienestar, burnout e IA: los nuevos desafíos de RR.HH.
El estudio identifica importantes áreas de mejora en la experiencia del empleado. Aunque el 65% de los empleadores considera que su organización ofrece apoyo suficiente para prevenir el burnout, solo el 54% de los empleados comparte esa percepción.
Esta brecha de 11 puntos evidencia la necesidad de reforzar la escucha activa y medir de forma continua el impacto real de las iniciativas de bienestar.
La investigación también revela que los trabajadores con baja satisfacción respecto a sus beneficios experimentan 2,3 veces más agotamiento mental que aquellos que se muestran altamente satisfechos.
En el ámbito del trabajo híbrido, el 40% de los empleados reconoce sentirse más solo desde que pasa menos tiempo en la oficina. La Generación Z es la más afectada, con un 48% que declara sentirse más aislada.
Por otro lado, España se posiciona como el segundo país europeo más optimista respecto al impacto de la inteligencia artificial en el entorno laboral. El 65% de los empleados cree que la IA le ayudará a desempeñar mejor su trabajo y el 73% se siente preparado para adaptarse a los cambios que traerá esta tecnología.
Ante este escenario, las empresas españolas parecen decididas a acelerar sus inversiones. El 77% prevé aumentar su presupuesto destinado a beneficios durante 2027, el segundo porcentaje más elevado de Europa, solo por detrás de Países Bajos.
Los datos apuntan a un cambio de paradigma: la propuesta de valor al empleado ya no se mide únicamente en términos salariales, sino en la capacidad de las organizaciones para ofrecer experiencias laborales más flexibles, saludables y alineadas con las necesidades reales de las personas.

