Tras el Covid-19, la exclusión laboral se relacionará todavía más con la ausencia de soft skills

La actual crisis del Covid-19 ha arrojado una conclusión clara, según afirma la Fundación Adecco, y es que «todos estamos expuestos a la exclusión laboral y el único camino para hacerle frente es la apuesta por el desarrollo de competencias muy humanas y transversales”.

De esta forma, la entidad ha preparado una guía sobre las 20 competencias que los empleados deberán tener para no quedarse excluidos del nuevo mercado laboral que se presenta tras la crisis del covid-19. Según la entidad, dichas cualidades marcarán el rumbo del éxito profesional durante los próximos años.

Empleado

Como en toda crisis, los profesionales que habitualmente han encontrado más dificultades en su acceso al empleo -personas con discapacidad o mayores de 55 años- corren el riesgo de convertirse en dobles víctimas de la exclusión. “Tradicionalmente, estos perfiles son los primeros en caer y los últimos en levantarse. El reto es que, en esta ocasión, nuestra sociedad tenga la madurez suficiente para que no se conviertan en víctimas dobles”, afirma Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

Asimismo, el estado de alarma ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de otros muchos perfiles que hasta el momento tenían empleo asegurado. “Profesionales de ramas como el comercio, transportes, hoteles o restaurantes se están viendo especialmente golpeados por la suspensión de todos los desplazamientos y festividades propios de esta época del año, encontrándose de pronto excluidos del mercado laboral por razones externas completamente fuera de su control. La moraleja es que todos estamos expuestos a la exclusión y el único camino para hacerle frente es la apuesta por el desarrollo de competencias muy humanas y transversales”, asegura Mesonero.

Así, avanzamos hacia un nuevo paradigma en el que la exclusión laboral ya no se asociará tanto a perfiles, sino que se relacionará con la ausencia de soft skills como la capacidad de aprendizaje, la adaptación, la resiliencia o el espíritu colaborativo. Tras un periodo de deshumanización sin precedentes, las empresas no solo reforzarán su tecnología como pilar de sostenibilidad, sino que valorarán más que nunca parámetros humanos imposibles de reproducir por las máquinas.  Así, la clave residirá en ser más humanos que nunca, siendo las soft skills o habilidades blandas las que cotizarán al alza.

20 competencias contra la exclusión laboral

Si bien cada sector y profesión demandará unas habilidades y técnicas concretas, existen competencias transversales que todos los profesionales deberán reunir si quieren desenvolverse con solvencia en este nuevo mercado de trabajo, según la Fundación Adecco, que ha identificado estas 20 competencias clave y las ha desarrollado en la Guía ilustrada 20 competencias contra la exclusión en el nuevo mercado laboral.

Pero, ¿cuáles son estas competencias?

1. Curiosidad. Las personas curiosas son las más deseables para las empresas porque son más ágiles a la hora de aprender nuevos procedimientos y porque suelen hacerse y hacer más preguntas, lo que favorece la comprensión y la fluidez en las relaciones.

2. Creatividad. En un mundo el que “todo está inventado”, las empresas libran una batalla sin precedentes para captar a los profesionales más creativos, aquellos que tienen ideas originales y aportan un toque de ingenio y singularidad a su cartera de productos y servicios.

3. Espíritu colaborativo. Una personalidad abierta y colaboradora atrae y fideliza clientes, fortalece la red de colaboradores y contribuye a alcanzar los objetivos empresariales.

4. Iniciativa. En un entorno empresarial en el que cada vez surgen más competidores, las organizaciones buscan diferenciarse de manera constante. El único camino es contar con profesionales que dejen a un lado los miedos y se atrevan a dar pasos hacia adelante, proponiendo ideas innovadoras.

5. Capacidad de aprendizaje o “learnability”. En una sociedad en constante transformación, los profesionales más valorados son los que están siempre dispuestos al aprendizaje y a la mejora continua.

6. Capacidad de adaptación o “liquidity”. Los puestos con funciones estancas y para toda la vida están en vías de extinción. Los trabajadores más demandados son precisamente los que se mueven de forma alineada con la empresa, mostrándose dispuestos a salir de su zona de confort.

7. Resiliencia. En los entornos de trabajo las dificultades surgen constantemente, por lo que las empresas buscan profesionales que no se asusten ante la adversidad y que, además, sepan sortearla con creatividad, saliendo reforzados.

8. Tolerancia al estrés. Para determinados sectores, especialmente dentro del área de servicios, ser capaz de trabajar bajo ciertos niveles de estrés y presión es fundamental para llegar a los objetivos marcados, habitualmente muy ambiciosos.

9. Competencias digitales. El mercado laboral del presente y futuro ya no se concibe sin la tecnología y prácticamente cualquier puesto de trabajo exige intuición tecnológica.

10. Comunicación eficaz. Se trata de una de las cualidades más valoradas por las empresas, en la medida en que las personas que se comunican bien tienen una mayor capacidad para provocar o influir en los demás, abriendo la empresa a nuevos horizontes.

11. Planificación. Las personas planificadas logran de forma más ágil y eficiente sus objetivos, entregando el trabajo a tiempo, y con una mayor calidad.

12. Autonomía. Las compañías buscan profesionales en los que puedan delegar, de modo que cada cual, en función de su puesto y/o cargo, asuma sus funciones resolutivamente.

13. Lealtad organizacional. Las organizaciones demandan profesionales que tengan predisposición y voluntad para vincularse con el proyecto, en un contexto en el que muchos sectores sufren altos índices de rotación, absentismo o fugas de información hacia la competencia.

14. Perseverancia. Es uno de los atributos más codiciados por los reclutadores, conscientes de que las personas constantes tendrán la fuerza interior para insistir hasta alcanzar los objetivos que se proponen.

15. Orientación a resultados. En tiempos en los que el teletrabajo cobra una importancia hasta ahora desconocida, las empresas buscan personas eficientes, que aprovechen su jornada de trabajo, sin tiempos muertos ni “presentismo” y que pongan el foco en sus objetivos.

16. Motivación. Los trabajadores motivados tienen la actitud y la predisposición adecuadas para finalizar con solvencia cualquier tarea.

17. Empatía. Las personas empáticas tienen tacto, predicen reacciones y saben cuándo insistir y cuándo es mejor dejar espacio.

18. Liderazgo. Las empresas demandan de forma creciente líderes que, lejos de infundir miedo o intimidación, transmitan apertura, empatía y confianza.

19. Respeto a la Diversidad. Las organizaciones buscan incorporar a sus plantillas profesionales que representen la realidad en la que viven, diversa por naturaleza, y que sepan interrelacionarse con todos los públicos sin actitudes ni sesgos discriminatorios.

20. Humanidad. El afecto, la empatía o la solidaridad aún no han podido ser transferidos a un robot, es decir, son propiedad exclusiva de los seres humanos y no mecanizables: es por ello por lo que ya tienen un valor incalculable, que no dejará de incrementarse en los próximos años.

Si quieres descargarte la guía completa, puedes hacerlo en este enlace.