Lo que los empleados esperan de sus directivos en 2021

Por Nuria Soler, Directora de Marketing de Steeple

Nuria Soler - Steeple La indulgencia con la que los empleados trataron a la Dirección al principio de la crisis del coronavirus ha desaparecido. Ahora tienen más expectativas que nunca y las dan a conocer. Se atreven a denunciar que la indecisión o la falta de estrategia que reflejan sus gerentes influyen negativamente en la salud de la empresa y el bienestar de los equipos. Han tenido doce meses para reflexionar y decidir cuáles son sus expectativas para el próximo año.

1.   Más consideración: Durante el primer confinamiento, los empleados se sintieron abandonados. Hasta tal punto de que, en abril de 2020, el 50% de los teletrabajadores declararon que querían cambiar de empresa. En el caso de los encuestados con un empleo parcial, esta cifra era del 65%, según una encuesta de Welcome to the Jungle. Los empleados de 2021 quieren formar parte de una cultura corporativa y un proyecto común. La crisis sanitaria ha puesto especialmente de manifiesto esta necesidad de consideración y pertenencia a una comunidad. El sentimiento de pertenencia, mezcla de sentimiento de utilidad y de solidaridad, parece ser una poderosa palanca para movilizar y unir a los equipos. Todos los empleados quieren conocer a sus jefes. Pero, en muchas empresas, el directivo no es más que una foto en lo alto de un organigrama o, peor aún, un «jefe de incógnito» al que no se reconoce cuando uno camina por los pasillos. El líder debe salir de su torre de marfil, cambiar su papel de gestor por el de líder comunicador y codearse por fin con los trabajadores. Se trata de un cambio de perspectiva crucial, pues ya no está «por encima» sino «al lado» de su plantilla. Los directivos que muestran empatía y que escuchan a sus empleados consiguen liderar y movilizar a sus equipos.

2.    Más comunicación: Los empleados del mañana quieren una comunicación interna mejor y más transparente. La comunicación interna ya no es una opción sino una necesidad, es la clave para que los empleados estén satisfechos. Responde al deseo de incluir a todos los empleados en la cultura empresarial. La comunicación interna ya no debe ser una actividad exclusiva del departamento de Comunicación, sino convertirse en un enfoque verdaderamente participativo e inclusivo y ser una herramienta indispensable para toda la empresa. Cuando ciertos mensajes procedentes de la Dirección no son transmitidos directamente por ella, pueden parecer fríos e impersonales. Ponerse en contacto con los empleados es una forma de demostrar que los directivos están implicados, que son ellos los que marcan las líneas a seguir. Siempre que, por supuesto, abordemos el tema con sinceridad y transparencia. Ser transparente significa comunicar los puntos decisivos que impulsan o dificultan la actividad de la empresa: avances, objetivos, puntos de vigilancia y fracasos. Si las declaraciones del directivo son forzadas o superficiales, los empleados no se adherirán a ellas. La transparencia permite al empleado conocer el rumbo establecido por la Dirección, pero también entender el proyecto global y el porqué de las acciones.

3.    Más digitalización: La digitalización de las empresas se acelera cada vez más, sobre todo con la imposición del teletrabajo, que les ha obligado a modernizarse más rápido de lo previsto. Sin embargo, aunque la digitalización ya ha cambiado profundamente los hábitos de trabajo para la mayoría de nosotros, una gran parte de los mensajes y de la información se sigue compartiendo en papel en algunas empresas de sectores tan variopintos como el minorista, el alimentario, la industria o la construcción. Por supuesto, existe el periódico interno en papel, que ha sobrevivido a la era digital: según un estudio de Euros RSCG y el Instituto CSA, el 95% de las empresas con más de 1.000 empleados siguen distribuyendo publicaciones impresas a sus empleados. También está el tablón de anuncios o el cartel salvaje colocado en lugares estratégicos como los ascensores o el comedor. Sin embargo, en 2021, los directivos deben modernizar sus herramientas para satisfacer las necesidades de sus empleados, ¡la mayoría de ellos teletrabajan! Ya sean herramientas de gestión, de comunicación o de colaboración, su digitalización les permitirá beneficiarse de mejores condiciones de trabajo (comunicación más rápida e intercambios más fluidos), especialmente en el caso de las empresas con varias sedes que tienen dificultades para poner en contacto a todos los empleados al mismo tiempo.

En resumen, en 2021, los empleados tienen tres deseos con relación a su empresa: más atención, más transparencia y, por último, modernización.