El absentismo laboral se consolida como reto estratégico para RR.HH. en España y eleva los costes empresariales

El absentismo laboral ha dejado de ser una cuestión meramente operativa para convertirse en uno de los principales desafíos estratégicos de las empresas en España. Así lo revela la Encuesta de Gestión del Absentismo 2026 elaborada por WTW, que pone de manifiesto un incremento sostenido de las ausencias laborales y su impacto directo en la productividad, los costes y la experiencia del empleado.

Según el estudio, más de siete de cada diez compañías españolas están experimentando un aumento de los costes derivados del absentismo o de las situaciones de incapacidad laboral. En concreto, el 73% de las empresas detecta un repunte en las ausencias de corta duración, mientras que el 68% observa un incremento en las bajas de larga duración. Además, el 70% de las organizaciones reconoce estar afrontando dificultades significativas por el encarecimiento asociado a estas situaciones.

Este escenario confirma un cambio de paradigma en la forma en que las empresas abordan el absentismo. Lo que antes se consideraba un proceso administrativo vinculado a la gestión de nóminas o al cumplimiento normativo, hoy se percibe como un factor crítico que impacta directamente en la salud financiera de la empresa, la continuidad operativa y la propuesta de valor al empleado.

Salud mental, enfermedades leves y trastornos musculoesqueléticos, principales causas

El informe de WTW identifica las causas que están detrás de este aumento del absentismo. Los problemas de salud mental ocupan un lugar destacado: el 51% de las empresas los señala como uno de los principales detonantes de las ausencias laborales. Este dato refleja la creciente presión emocional y psicológica a la que están sometidos los trabajadores y la necesidad de reforzar los programas de apoyo en este ámbito.

Por otro lado, las enfermedades leves continúan siendo un factor determinante, mencionadas por el 55% de las organizaciones, mientras que los trastornos musculoesqueléticos, asociados en muchos casos a malas posturas, sedentarismo o sobrecarga física, representan el 32% de los casos.

Estos datos apuntan a la necesidad de adoptar una visión más preventiva e integral de la salud laboral, en la que el bienestar físico y emocional se integre en la estrategia global de recursos humanos.

Gema Jiménez, directora de Desarrollo de Negocio en Health and Benefits de WTW España, subraya este cambio de enfoque: “El absentismo ha dejado de ser una cuestión operativa para convertirse en un asunto de gestión estratégica del talento. En un contexto de inflación de costes, escasez de talento y presión sobre la salud mental, las organizaciones necesitan herramientas, datos y políticas que les permitan anticiparse y actuar con visión de futuro”.

Barreras internas que dificultan una gestión eficaz

A pesar de la creciente concienciación, la mayoría de las empresas reconoce encontrar obstáculos significativos a la hora de implementar estrategias efectivas de gestión del absentismo. El 81% de las compañías admite enfrentarse a barreras internas que limitan su capacidad de respuesta.

Entre los principales retos, destaca la falta de integración entre la gestión del absentismo y otras áreas clave de RR.HH., como las indemnizaciones, los beneficios, la salud y los programas de bienestar, señalada por el 55% de las empresas. Asimismo, el 52% considera que sus programas de bienestar no están generando el impacto esperado, lo que pone en cuestión la efectividad de las iniciativas actuales.

La escasez de recursos en los departamentos de recursos humanos también supone un freno importante para el 49% de las organizaciones. A ello se suman factores culturales: el 42% apunta a la existencia de entornos corporativos que no respaldan niveles adecuados de control del absentismo, mientras que el 35% reconoce problemas derivados de la aplicación inconsistente de las políticas internas.

Bienestar y prevención, prioridades en la agenda empresarial

Ante este panorama, las empresas están rediseñando sus estrategias para integrar la gestión del absentismo con políticas más amplias de bienestar, compensación y experiencia del empleado. Más del 50% de las compañías españolas identifica la mejora del bienestar como una prioridad estratégica, apostando por programas centrados en la prevención, el apoyo psicológico y la promoción de hábitos de vida saludables.

En este sentido, la capacitación de los mandos intermedios y el uso de datos se perfilan como elementos clave para avanzar hacia modelos más eficaces. Según Jiménez, “la capacitación de los managers y el uso inteligente de los datos son dos elementos diferenciales en los programas más eficaces. La tecnología y el análisis permiten tomar decisiones más ágiles, diseñar rutas de atención personalizadas y medir mejor el impacto del absentismo en cada organización”.

Las prioridades para los próximos años

El informe anticipa que, en los próximos dos o tres años, las empresas evolucionarán hacia enfoques más integrados y orientados a resultados. Entre las principales acciones previstas, destaca la optimización de proveedores: el 56% de las organizaciones planea renegociar contratos o cambiar a socios que aporten mayor valor añadido.

También el 56% prevé revisar sus políticas de comunicación relacionadas con el absentismo, con el objetivo de fomentar una mayor transparencia y corresponsabilidad entre empleados y empresa. Por su parte, el 52% reforzará los servicios de salud y bienestar, mientras que el 51% trabajará en la integración de la gestión del absentismo con el salario, los beneficios y otras iniciativas de RR.HH. Además, el 50% de las compañías apostará por la formación específica de sus gerentes para mejorar la gestión de equipos en este ámbito.