La mayoría de las empresas reconoce retos en salud mental, pero más de la mitad carece de medidas específicas
La salud mental se ha consolidado como uno de los principales retos en el entorno laboral en España, estrechamente vinculada a factores organizativos como la carga de trabajo, la conciliación o el clima laboral. Sin embargo, pese a la creciente magnitud del problema, la respuesta empresarial sigue siendo limitada: más de la mitad de las compañías no implementa medidas específicas, a pesar de que 8 de cada 10 reconoce dificultades en este ámbito.
Los datos reflejan un contexto de creciente impacto en el mercado laboral. Según cifras del Sistema Nacional de Salud, más de un tercio de la población española presenta problemas de salud mental, mientras que las bajas por causas psicológicas ya superan las 600.000, de acuerdo con CCOO. A ello se suma el incremento de las incapacidades temporales por contingencias comunes, que alcanzan los 53,7 procesos por cada 1.000 asalariados.
En el ámbito empresarial, el último informe sobre absentismo laboral de InfoJobs pone de manifiesto que el 49% de la población ocupada se ausentó del trabajo en el último año, con o sin baja médica, y que una de cada tres empresas detectó un aumento respecto al ejercicio anterior. Además, el 85% de las ausencias vinculadas a la salud mental están relacionadas con el propio entorno laboral, lo que evidencia el peso de los factores organizativos en este fenómeno.
Baja prioridad y escaso enfoque estratégico
Pese a este escenario, la salud mental aún no ocupa un lugar central en la agenda de la mayoría de las empresas. En concreto, el 54% la sitúa en un nivel de baja prioridad y no desarrolla iniciativas específicas. Un 17% adopta un enfoque reactivo, actuando únicamente cuando se produce una baja laboral vinculada a este tipo de problemas.
Frente a ello, solo una minoría muestra un enfoque más avanzado: el 8% cuenta con evaluaciones y medidas preventivas, el 10% la aborda como una prioridad operativa mediante programas de bienestar, y apenas el 11% la integra de forma estratégica en la gestión de personas, el bienestar y el liderazgo.
Las diferencias también se aprecian por tamaño y sector. La baja prioridad es mayor en los sectores primario y secundario, donde alcanza el 60%, mientras que desciende al 36% en empresas de más de 250 empleados. Asimismo, la integración estratégica gana peso en compañías de más de 50 trabajadores, donde llega al 14%, lo que apunta a una mayor madurez en la gestión del bienestar en organizaciones de mayor dimensión.
Conciliación, carga de trabajo y clima laboral, en el centro del reto
Este bajo nivel de acción contrasta con una elevada percepción del problema: el 81% de las empresas identifica desafíos relacionados con la salud mental de sus empleados. Entre los principales factores destacan la conciliación de la vida personal y laboral (38%), la gestión de la carga de trabajo (36%) y el mantenimiento de un clima laboral adecuado (36%).
En un segundo plano aparecen barreras culturales y organizativas, como la dificultad de los empleados para verbalizar sus problemas (28%), mientras que los aspectos más estructurales siguen teniendo menor peso, como la integración de la salud mental en la cultura corporativa (22%) o la falta de recursos económicos (21%). Asimismo, cuestiones como la detección por parte de los managers o la medición del impacto de las acciones (ambas con un 19%) evidencian un desarrollo aún incipiente en este ámbito.
Por tamaño de empresa, la percepción de estos retos aumenta significativamente en organizaciones medianas y grandes, donde alcanza el 90%, frente al 76% en microempresas y el 77% en pequeñas. En este contexto, las compañías de mayor tamaño otorgan un peso creciente a factores estructurales como la conciliación (43%), la carga de trabajo (39%) y el clima laboral (38%), así como a elementos más avanzados como la integración cultural o la detección temprana por parte de los responsables de equipo.
La conciliación se posiciona, además, como una de las principales palancas de actuación. El 83% de las empresas considera que implementar medidas en este ámbito contribuiría a mejorar el bienestar y reducir la presión mental de los empleados, una percepción especialmente extendida en organizaciones de más de 50 trabajadores.
“Vemos cierto avance en las empresas hacia la integración del bienestar en su cultura y la formación de los gestores de equipos para detectar problemas a tiempo. Sin embargo, el tejido empresarial general todavía tiene pendiente profesionalizar esta gestión. Abordar de raíz la carga de trabajo y el clima laboral es la única vía para frenar un absentismo que ya afecta a casi la mitad de los trabajadores en España”, afirma Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs.

