Cinco consejos para gestionar las vacaciones de los empleados

El verano está a la vuelta de la esquina, y, a diferencia del pasado 2020, parece que este año sí podremos disfrutar de unos días de descanso. ¿Cómo podemos ser más eficientes a la hora de gestionar las vacaciones de verano de los empleados? La firma Woffu ofrece algunos consejos a seguir. 

calendario 2021 recursoAnte la próxima llegada de las vacaciones de verano y su consiguiente planificación por parte de los departamentos de RRHH, la firma Woffu recomienda seguir algunos consejos:

Asegurarse de tener bien establecido el convenio: Todos los miembros de la plantilla deben conocer, con la mayor transparencia posible, cuántos días de vacaciones tienen disponibles y de cuántos deberán disfrutar en el periodo de verano. De igual manera la empresa puede establecer un calendario en el que, según su naturaleza y la de sus clientes, y por previsión de un alto volumen de trabajo, sea necesario que todos los empleados se encuentren desempeñando su función, o por lo contrario, por cese parcial de las actividades de la empresa, sea obligatorio realizar las vacaciones en esas fechas. En este punto hay que recordar que las vacaciones que corresponden a un empleado no pueden ser inferiores a 30 días naturales por año trabajado (22 días laborables). Nunca pueden ser reemplazadas por un pago y tienen que haberse comunicado con una antelación prudente.

Aclarar cuáles son las prioridades de cada departamento: Vinculado al tema anterior, es importante preguntarle a los responsables de cada equipo cuántas personas son necesarias para que su departamento cumpla con las funciones mínimas para continuar operando. Con el objetivo de no perjudicar a la empresa, pero tampoco al resto de compañeros, es imprescindible comunicarse para establecer turnos. A su vez, también debemos considerar establecer un plan de orden o prioridad para ir aprobando las solicitudes de vacaciones, ya sea basándonos en la antigüedad o en la rotación. Sea como sea, gestionar los días de descanso sin una norma preestablecida puede provocar roces entre los equipos y desviar el foco de atención de las tareas verdaderamente importantes.

Invitar a los empleados a que las soliciten con antelación: Como de costumbre, las vacaciones deben notificarse con una antelación prudente, de manera que todos puedan disfrutar de sus días, y la empresa pueda seguir en marcha durante el periodo de asueto. Dos meses es el periodo necesario para solicitar los días de ausencia. De esta forma, se podrá dejar adelantadas las tareas y se permitirá al equipo organizarse para cubrir la carga de trabajo que pueda generarse. Sin embargo, no hay que llegar a los extremos. En una vida donde las situaciones cambian drásticamente, planificar las vacaciones con demasiada anticipación podría terminar en una mala gestión de imprevistos y rectificaciones de diversas naturalezas.

Establecer una fecha de caducidad: Es importante saber, tanto desde la perspectiva de la empresa como del empleador, cuál es la fecha límite para disfrutar de los días de vacaciones que le corresponden por el convenio pactado. El artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores es muy claro en este sentido. Las vacaciones anuales retribuidas tienen que disfrutarse antes de que termine el año. Esto significa que los días de vacaciones no se pueden acumular. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de empresas son flexibles en esto de recuperar las vacaciones cuando el año finaliza. Dos semanas, un mes, tres meses. Cualquier periodo adicional para extender el disfrute de las vacaciones del año anterior será valioso para todos los empleados. Sobre todo para aquellos que cumplen sus funciones en empresas que tienen picos estacionales, como, por ejemplo, bares, restaurantes, hoteles, agencias de viajes.

Un buen software puede ayudar: Digitalizar la gestión de las vacaciones es una opción perfectamente viable y rápida de adaptarse a la realidad de cualquier empresa, que ahorrará recursos económicos, tiempo y cientos de quebraderos de cabeza.